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miércoles, 5 de agosto de 2020

Un paseo por la biblioteca mexicana de García Marquez


Una copia de ‘La muerte de Artemio Cruz’, de Carlos Fuentes, dedicada a Gabriel García Márquez en la biblioteca del escritor colombiano en Ciudad de México.
Una copia de ‘La muerte de Artemio Cruz’, de Carlos Fuentes, dedicada a Gabriel García Márquez en la biblioteca del escritor colombiano en Ciudad de México.Teresa de Miguel
El periódico El País (España) entrevista al hijo del escritor colombiano quien hace un paseo y una explicación por la biblioteca del Nobel; en ella muestra tesoros como libros regalo de Carlos Fuentes; su pasión por los diccionarios, sus rosas amarillas de toda la y el cariño a las máquinas de escribir; dice la nota:

Una rosa amarilla, un diccionario y una máquina de escribir. Es todo lo que necesitaba Gabriel García Márquez (Aracataca, Colombia, 1927-Ciudad de México, 2014) para ponerse en marcha. A los ocho años, su abuelo le contó que las flores amarillas daban suerte y nunca se volvió a separar de ellas. Durante la entrega del Nobel (1982), llevaba una escondida en el bolsillo. Gabo se consideraba “un diccionarero”, aunque su relación con las enciclopedias fue de amor y odio. En 1977, prologó una edición del María Moliner, su favorito. Pero a la vez se inventaba palabras: “condolientes”, “mecedor”. Hasta se propuso jubilar la ortografía, sobre todo esa “h rupestre”.

A las máquinas de escribir también les declaró la guerra. Su primera Remington ardió en el fuego de los disturbios del Bogotazo, en 1948. Una década más tarde, la máquina que concibió en París El coronel no tiene quien le escriba había perdido la tecla de la d por el camino. Para poder terminar el texto tuvo que arreglárselas completando cada c a mano con un palito vertical. Después se compró una Torpedo alemana y una Smith Corona eléctrica. Así, hasta el flechazo con Apple. Un eMac de principios de los 2000, una computadora blanca con forma de pepino retrofuturista, sigue aún en la mesa de trabajo de su casa en Ciudad de México.
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jueves, 11 de abril de 2019

2 escritores latinoamericanos en el listado del Man Booker

Las obras de los autores en su versión inglesa


El Premio Booker (Man Booker International Prize ) es uno de los premios literarios más prestigiosos de habla inglesa; el premio fue instituido para otorgarlo a aquellos escritores con obras de ficción publicadas en lengua inlgesa, actualmente se otorga al escritor cualquiera sea su nacionalidad y al traductor del libro. 
Para este año, entre los nominados al premio se encuentran los escritores Juan Gabriel Vászquez (Colombia) y Alia Trabucco (Chile), por sus obras ""La forma de la ruina" y "La Resta" respectivamente. Dice la nota:  


Dos escritores latinoamericanos fueron nominados al prestigioso premio de literatura Man Booker International Prize que premia la traducción al inglés de una obra literaria. Seis autores, con sus respectivos traductores, fueron nominados a este galardón internacional que premia los libros publicados originalmente en otros idiomas, y que son traducidos y publicados en inglés en el Reino Unido. Dos escritores latinoamericanos fueron nominados: el colombiano Juan Gabriel Vázquez, con su libro ‘La forma de las ruinas’, traducido por Anne McLean; y la chilena Alia Trabucco, por su libro La Resta, traducido Sophie Hughes.“Las historias de este año incluyen…un cuento de teorías de conspiración colombianas…y la historia de tres hijos de exmilitantes que superaron el complejo pasado de Chile”, dijo el premio sobre los latinoamericanos, al anunciar a los nominados. Además de Vázquez y Trabucco, fueron nominadas la escritora omaní Jokha Alharthi, la francesa Annie Ernaux, la alemana Marion Poschmann y la polaca Olga Tokarczuk. Las historias de estas escritoras incluyen “una historia de misterio con un elenco de personajes excéntricos”; una historia de conexiones familiares de tres hermanas omaníes “y una narrativa evocadora de Francia desde 1941 hasta 2006 que combina lo personal y lo colectivo para presentar las memorias de una generación”, dice la página web del premio. Los seis nominados escriben originalmente en cinco idiomas: árabe, francés, alemán, polaco y español. El premio se entregará el 21 de mayo en Londres.

jueves, 21 de marzo de 2019

Aparece manuscrito de Cien años de soledad

Un manuscrito que se creía perdido de la obra cumbre de García Marquéz apareció en México, se trata del manuscrito que el autor regaló a Emmanuel Carballo crítico literario; dice la nota:
Quizá la mejor explicación sobre la prodigiosa imaginación de Gabriel García Márquez la hizo su padre: “tenía una capacidad para inventar más allá de la realidad que veía. Siempre he dicho que tenía dos cerebros. A mí nadie me quita la idea de que Gabito es bicéfalo”, decía don Gabriel Eligio García. Ese formidable talento fabulador lo volcó en sus obras, pero también le gustaba fantasear con las historias reales detrás de su literatura. García Márquez fabricó una leyenda sobre los pormenores de su legendaria obra Cien años de soledad. Jugaba al despiste, aseguraba que tuvo que mandar el original en dos partes a la editorial Sudamericana porque se quedó sin dinero en la oficina de correos y solía decir que no sabía dónde estaban los manuscritos. Uno de esos supuestos textos perdidos ha salido a la luz en México. En la colonia Roma, en el nuevo escaparate de la Fundación Slim, en una habitación y frente a una cama, en un librero virreinal, como sanctasanctórum, está el manuscrito de Cien años de soledad que Gabriel García Márquez le regaló a su amigo, el crítico mexicano Emmanuel Carballo (Guadalajara, 1929), con correcciones del propio autor colombiano. El mecanografiado está protegido por una caja roja en forma de libro en la que se destaca su lomo con dos franjas negras. En la primera, se lee el nombre del autor y de la obra que desató el boom de la literatura latinoamericana; en la segunda, reza la leyenda en mayúsculas: Copia mecanografiada de la novela obsequiada a su corrector el escritor mexicano Emmanuel Caballo. Más abajo dice con letras doradas: En México, 1965 - 1966. “García Márquez se refirió en varias ocasiones a esos manuscritos que había perdido de vista. Habla de su historia, lo que pasa es que él endulzó el relato, dice que no sabe si hay otras copias de las cuales él no tiene conciencia, lo que dudo, porque no se ajustan a la evidencia material y a la génesis del texto que yo he podido rastrear”, dice Álvaro Santana-Acuña, investigador de cabecera de la Fundación García Márquez y autor del libro Ascent to Glory: How 'One Hundred Years of Solitude' Became a Global Classic. La evidencia material, el registro que aparece en la edición conmemorativa de la obra la Real Academia Española, constata que existen cuatro manuscritos: “Pera Araiza (quien se encargó de pasar a limpio el texto escrito a mano) había mecanografiado el original con tres copias. Fue aquel el remitido a comienzos de agosto a la editorial Sudamericana en dos paquetes postales. Álvaro Mutis llevó poco después a Buenos Aires otra copia; la tercera, siempre según el testimonio de García Márquez, “circuló en México entre los amigos” que lo habían acompañado en las duras, mientras que la cuarta la mandó a Barranquilla “para que la leyeran tres protagonistas entrañables de la novela: Alfonso Fuenmayor, Germán Vargas y Álvaro Cepeda, cuya hija Patricia la guarda todavía como un tesoro”. Las otras, supuestamente, se han perdido”. El propio García Márquez endulzó más aún el relato: “Sin embargo, en alguna parte del mundo puede haber otras copias”, según explicó en un artículo de 2011 para EL PAÍS titulado La odisea literaria de un manuscrito.
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viernes, 27 de abril de 2018

Nicaragüense Sergio Ramirez Premio Cervantes 2017



Sergio Ramirez (Nicaragua, 1942), recogió el Premio Cervantes 2017, dice la noticia:


El escritor nicaragüense Sergio Ramírez acaba de recibir el Premio Cervantes, a los 75 años, por una extensa obra plena de hallazgos humanos y de sensibilidad política, pero la verdad es que desde hace varias décadas ha sido común en Colombia ver su nombre en los anaqueles de las librerías y en las páginas de EL TIEMPO. En agosto de 1990, cuando aquí se lo conocía sobre todo como un narrador de peso que había terminado de vicepresidente del primer gobierno del sandinista Daniel Ortega, Ramírez vino a Bogotá a revisar los libretos de una serie de televisión de RTI –transmitida luego en la prestigiosa franja del 'Cuento del domingo'– basada en su novela negra 'Castigo divino'. Desde entonces, mientras él retomaba, a pesar de los intentos de censura, la carrera literaria que acaba de ser premiada, su nombre ha sido pronunciado con respeto por los lectores colombianos y del mundo.Ramírez ha recibido decenas de premios durante su larga carrera por una obra que hoy es la suma de 48 libros. Ha narrado las luchas de su país, con humor y pulso de poeta y con espíritu de historiador, en volúmenes monumentales como 'Un baile de máscaras'; 'Margarita, está linda la mar'; 'Adiós, muchachos'; 'Sombras nada más' y 'El cielo llora por mí'. Y en todos ha dejado entrever, libre siempre de la tentación panfletaria, la compasión y la defensa de la libertad, que son el origen de sus dos vocaciones: la literatura y la política. Pero sí que ha sido claro el mapa de su obra –y su empeño en reivindicar una identidad nicaragüense a partir de Rubén Darío– en estos días del Premio Cervantes. Cada vez más lejos de Ortega, a quien ha llegado a describir como un aspirante a Putin, el formidable escritor ha dedicado su Cervantes a “la memoria de los nicaragüenses que en los últimos días han sido asesinados en las calles por reclamar justicia y democracia”. No podía ser de otra manera. No hay uno solo de sus libros que no sea un fino tejido literario, una crítica a las tiranías y una reivindicación de la humanidad de su pueblo.
Para saber más:
Página oficial del escritor
Sergio Ramírez en Wikipedia
Libros

domingo, 19 de noviembre de 2017

Alejandro Morellon revela su obra

El escritor español ganador del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Marquez, habla sobre la obra ganadora "El estado natural de las cosas"; dice la nota:
El escritor español Alejandro Morellón Mariano cuenta que cuando tenía ocho años, en lugar de jugar a los carros, él tenía un entretenimiento un poco extraño, que llevó incluso a su mamá a pensar que “era autista”. Morellón solía descolgar un espejo grande que había en su casa y lo ponía en su pecho en dirección al techo. “Caminaba mirando el espejo y hacía como si estuviera andando por el techo, sorteando las lámparas; y mi juego era caminar como si fuera Spiderman”, dice. Varios años después, al recordar esta imagen de la infancia, Morellón comenzó a escribir el cuento ‘El estado natural de las cosas’, que le da el título al libro con el que ganó esta semana la cuarta edición del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, organizado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia. Se trata de siete relatos literarios, cuyos protagonistas transitan la delicada línea de “la fantasía y la violencia de lo cotidiano”. “Los lectores se van a encontrar con unos personajes que juegan a distorsionar la realidad y a explicarla desde un enfoque de realismo mágico. Allí se intenta abordar problemas reales, en un juego de espejos entre lo real y lo ficticio, para explicar problemáticas que me interesaban”, anota el autor madrileño. El extraño universo de Morellón se le presenta al lector con un conjunto de personajes insólitos: una persona que entierra un testículo en un cementerio de Almudena, un esposo que termina viviendo en el techo de su casa y un hombre que vende su mano izquierda a cambio de euros. Además, un pueblo que espera con ansia la llegada de un huracán y una mujer que ríe sin pausa mientras disturbios sociales acaban con su ciudad. En su acta, el jurado conformado por los escritores Roberto Burgos Cantor (Colombia), Vlady Kociancich (Argentina), Alberto Manguel (Argentina), Anne McLean (Canadá) y Vicente Molina Foix (España) destacó “esa atmósfera de un peligro inminente que no acaba de revelarse, que acecha y no se resuelve”. Escritor español Alejandro Morellón ganó el Premio de Cuento Gabo 2017 Al referirse a cómo opera en su escritura ese juego de tensión literaria y misterio, Morellón dice que se trata de un diálogo que se establece entre el escritor y el lector. “Lo principal a la hora de escribir un cuento es que no tienes que contarlo por entero. Le tienes que dar un margen de imaginario al lector. He intentado construir ficciones que no se cierran por sí mismas, sino que las tiene que resolver el lector. Si bien la escritura es un acto solitario, conlleva una acción-reacción, un trabajo a dos cerebros, en el que tú escribes una historia y el lector la construye”. Y junto con el misterio, los relatos del también finalista del Premio Nadal 2015, con su novela ‘Y he aquí un caballo blanco’, están impregnados de una violencia. “Estamos, a nuestro pesar, rodeados de violencia; y quieras o no es algo que la persona vive y de lo que el escritor no puede desligarse. La ficción sí que se encarga de camuflar ese tipo de violencia para producirlo en otro tipo de violencia más narrativa”
Lee parte de la obra ganadora

jueves, 5 de octubre de 2017

Boliviana Colanzi entre los finalistas del Premio Hispanoamericano de Cuento GGM


Liliana Colanzi (Santa Cruz) se encuentra entre los cinco finalistas del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, dice la nota:
"Es una sorpresa y una gran alegría. Estoy agradecida por quedar de finalista a partir de una lista que tenía libros de cuentos maravillosos”, dijo la  escritora cruceña  Liliana Colanzi, una de las cinco  finalistas de la IV edición del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez.
"  Me alegra que el cuento siga siendo una tradición poderosa en Hispanoamérica y que se siga renovando: los premios como el Gabriel García Márquez sirven para mostrar esa diversidad”, aseguró la escritora. 

 Los otros cuatro seleccionados del certamen  son el argentino Federico Falco, el mexicano Daniel Salinas Basave, así como los españoles Alejandro Morellón Mariano y Soledad Puértolas.

Colanzi opta al premio por el libro Nuestro mundo muerto, Falco lo hace con Un cementerio perfecto, Morellón Mariano con El estado natural de las cosas, Puértolas con Chicos y chicas y Salinas Basave con Días de whisky, según la agencia  EFE.   El anuncio fue realizado por  la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Cultura de Colombia, organizadores del premio.

Los cinco seleccionados "invitan en sus relatos a recorrer mundos que pasan por la ciencia ficción y la idiosincrasia indígena”, subrayaron los organizadores. Entre los trabajos seleccionados también se observan obras que transitan por "sueños extraños”, relaciones interpersonales o situaciones llenas de humor negro.

Consultada sobre qué opina de las cualidades destacadas de las obras por parte de los organizadores, Colanzi sostuvo: "Por ahora he leído el libro de Federico Falco, Un cementerio perfecto, que es un volumen de cuentos muy hermoso y extraño. Las otras obras aún no las conozco: espero descubrirlas pronto”.

  Sobre la mirada actual de su obra seleccionada, la escritora  dijo  que los  cuentos de Nuestro mundo muerto se mueven en la frontera entre lo real y lo fantástico, la vigilia y el sueño. "Mis personajes se sienten arrastrados por fuerzas incontrolables, que pueden venir tanto del exterior como de dentro de sí mismos: quería escarbar en las zonas oscuras de mis personajes y hacerlo a partir de esa vacilación”, explicó.

El jurado del IV Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez está integrado por Roberto Burgos Cantor (Colombia), Vlady Kociancich (Argentina), Alberto Manguel (Argentina), Anne McLean (Canadá) y Vicente Molina Foix (España).

El nombre del ganador será anunciado el próximo 1 de noviembre y  se unirá a los del argentino Guillermo Martínez, ganador en 2014 con Una felicidad repulsiva; el de la boliviana Magela Baudoin, que se llevó el premio en 2015 con La composición de la sal, y al del colombiano Luis Noriega, que en 2016 venció con Razones para desconfiar de sus vecinos.

El Premio Hispanoamericano de Cuento García Márquez, entrega un estímulo de 100 mil  dólares al ganador y 2.000 a cada uno de los cuatro finalistas.

   El 2016, Colanzi presentó la obra Nuestro mundo muerto,  en la  XXI Feria Internacional del Libro de La Paz (FIL).  La obra  fue publicada por la editorial El Cuervo.

 Colanzi nació en Santa Cruz en 1981. Se graduó de comunicación de la UPSA y de estudios latinoamericanos en Cambridge, Inglaterra. Es estudiante del doctorado de literatura comparada en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos. Ha publicado en diferentes antologías y revistas.
Publicó los libros de cuentos Vacaciones permanentes (2010) y La Ola (2014). Este año, la autora lanzó la editorial Dum Dum. Además, forma parte de la lista del Bogotá 39 como una de las voces jóvenes más influyentes en cuanto a literatura en español se refiere. 

La cruceña ganó el Premio Internacional de Literatura Aura Estrada 2015, entregado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca, México. El anuncio de la ganadora de la cuarta edición del certamen fue realizado por Francisco Gold-man. La entrega del premio a Colanzi la hizo el director de la FIL de Oaxaca, Guillermo Quijas, según informó el portal www.milenio.com.

Ver el parte de prensa

lunes, 8 de mayo de 2017

Liliana Colanzi en el Bogotá 39


El Hay Festival ha presentado a los escritores latinoamericanos con menos de 40 años que representan la renovación de la vena literaria en América Latina, entre ellos se encuentra la boliviana Liliana Colanzi (Santa Cruz de la Sierra), dice la nota:
Tienen menos de 40 años y representan a 15 países de América Latina. Pero su trabajo trasciende la geografía y aspira a coincidir, sin más, con la buena literatura. Sin fronteras. El Hay Festival anunció ayer la lista de los 39 mejores autores de ficción de la región bautizada como Bogotá 39. Son, entre otros, el cubano Carlos Manuel Álvarez; el ecuatoriano Mauro Javier Cárdenas, los colombianos Felipe Restrepo Pombo, director de la revista Gatopardo, Giuseppe Caputo o Juan Cárdenas; el chileno Gonzalo Eltesch; los peruanos María José Caro, Claudia Ulloa Donoso y Juan Manuel Robles; los argentinos Mauro Libertella o Samanta Schweblin; los mexicanos Valeria Luiselli o Daniel Saldaña París. Son algunos de los nombres de esta suerte de canon literario, presentado en la Feria del Libro de Bogotá (FILBO), cuya primera selección fue difundida hace diez años en la misma ciudad y proyectó a escritores como Daniel Alarcón, Guadalupe Nettel o Juan Gabriel Vásquez, "ayudándoles a darse a conocer fuera de sus países e incluso del mundo hispano".
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miércoles, 9 de noviembre de 2016

Colombiano gana el Premio Hispanoamericano de Cuentos García Marquez


El escritor colombiano Luis Noriega es el ganador del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez con su obra "Razone para desconfiar de sus vecinos", dice la nota:


El escritor caleño Luis Noriega se convirtió en el ganador de la tercera edición del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez con su obra ‘Razones para desconfiar de sus vecinos’. Según el jurado calificador, “este libro presenta una realidad versátil y sorprendente contada con humor agudo y original”. El texto también fue premiado ya que “es un mundo cotidiano y familiar, narrado con inteligencia literaria que se mueve hábilmente entre la alta cultura y la cultura popular, sin perder frescura”. El jurado que analizó los cuentos finalistas estuvo integrado por Héctor Abad Faciolince, Carla Guelfenbein, Javier Rodríguez Marcos, Hebe Uhart y la Directora de la Biblioteca Nacional de Colombia, Consuelo Gaitán. El fallo del jurado determinó que “en los cuentos de Noriega conviven el cine de Hollywood, el género policíaco, los cómics, la Biblia, el erotismo y la violencia”. Igualmente se menciona que “a través de personajes que son víctimas del azar, tradicionales, a veces inusitados, para armar una suerte de caleidoscopio verbal en donde se entrecruzan la ironía, la parodia y la crítica a la cultura de nuestro tiempo”. El libro del autor así como el de los finalistas se podrá encontrar en la red nacional de bibliotecas públicas del país.

viernes, 8 de abril de 2016

Convocan al premio de cuento Gabriel García Marquez


El Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia convocan a participar en la tercera versión del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, el cual se concederá a un libro de cuentos escrito por un solo autor. Recordemos que la última ganadora fue la escritora boliviana Magela Baudoin.

En este enlace pueden revisar las bases

viernes, 27 de noviembre de 2015

Magela Baudoin gana el Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Marquez


La escritora boliviana Magela Baudoin (Santa Cruz) ha ganado el día de hoy la segunda versión del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Marquez dotado con cien mil dólares con su obra "La composición de la sal" publicada por Plural Editores, dice la nota de El Día:
Un logro para las letras bolivianas. La escritora Magela Baudoin conquistó la segunda version del premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez 2015, entregado por la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Cultura de Colombia. Baudoin fue elegida con su obra “La composición de la Sal” (Plural Editores). Se impuso a los otros cuatro finalistas: Juan Villoro de México, Mauricio Electorat de Chile, Carlos Arambulo de Perú y Gabriela Alemán de Ecuador. Al premio postularon este año 136 escritores de 19 países. "Son cuentos que nacen de una fotografía de la memoria y tratan de contar desde la memoria dos o tres historias en paralelo que utilizan la metáfora de la sal como un elemento que aviva las heridas u otorga sabor a la vida”, decía Baudoin al diario Página Siete el año pasado, cuando presentó su obra que consta de 14 cuentos. “Los cuentos que componen este volumen han sido trabajados durante tres o cuatro años. Durante mi estancia en Argentina retrabajé cuentos antiguos”, agregaba entonces al diario La Razón. El jurado estuvo integrado por Conrado Zuluaga, Margo Glantz, Liliana Heker, Alberto Manguel y Luis Fayad. Dicho jurado tomó en cuenta el “gran talento” de Baudoin, así como su “gran destreza para contar historias sin caer en la tentación de ser explícita o didáctica”, según el fallo leído este viernes en Bogotá por Zuluaga. “La obra ganadora circulará en las 1.414 Bibliotecas que conforman la Red Nacional de Bibliotecas Públicas de Colombia”, indica la página web oficial del concurso. Además la autora boliviano-venezolana recibirá un premio en efectivo de 100.000 dólares. Baudoin es periodista, escritora y profesora universitaria boliviano-venezolana, es fundadora y coordinadora del Programa de Escritura Creativa de la Universidad Privada de Santa Cruz. Estudió comunicación en la Universidad Católica Andrés Bello (Venezuela) y en la Universidad Católica Boliviana y realizó estudios de postgrado en un programa de comunicación de la Universidad Complutense de Madrid para Bolivia. Es autora del libro de entrevistas ‘Mujeres de Costado’ (Plural 2010), del libro de cuentos ‘La composición de la sal’ (Plural 2014) y su novela ‘El sonido de la H’ ganó el Premio Nacional de Novela 2014 (Santillana-Bolivia). Sus cuentos y reseñas han sido recopilados en varias antologías y en revistas digitales especializadas en literatura como Escritores del mundo (Argentina), Otro Cielo (Argentina), Suelta (Guatemala) y Círculo de Poesía (México). Actualmente trabaja en dos proyectos literarios.
Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Marquez

lunes, 7 de septiembre de 2015

24 años detrás de Gabo

Gabo y Fidel

El título de la presente entrada del blog podría referirse a un documental sobre García Marquéz, podría ser sobre una etrevista, pero no; se refiere a la investigación montada por la Federal Bureau of Investigación (F.B.I.) o la policia personal de Hoover. 24 años investigando al Nobel colombiano por su amistad con el líder cubano Fidel Castro. Dice la nota de El País:
El FBI mantuvo bajo una discreta vigilancia al escritor Gabriel García Márquez durante más de dos décadas por órdenes directas de su más mítico director, Edgar J. Hoover. Así lo revelan los documentos desclasificados a petición del diario The Washington Post y que muestran que la agencia estadounidense siguió los pasos del premio Nobel de Literatura desde el momento en que se instaló en Nueva York para trabajar para la agencia de prensa cubana Prensa Latina, en 1961. El propio Hoover parece haber firmado la orden, que data del 8 de febrero de 1961, de que “en el caso de que (García Márquez) entre en EE UU por cualquier motivo, el FBI debe ser avisado de inmediato”. Así se hizo cuando Gabo se instaló en el hotel Webster de Manhattan junto con su mujer, Mercedes Barcha, y su primogénito, Rodrigo, ese mismo año. Entre los primeros reportes registrados sobre las actividades de García Márquez en Nueva York hay detalles como que pagó 200 dólares para costearse un mes de estancia en el hotel neoyorquino. Los datos apuntan a que en esos primeros meses en EE UU el FBI contactó al menos a nueve “informantes confidenciales” que le mantenían al tanto sobre las idas y venidas del periodista y escritor colombiano. La vigilancia se mantendría durante 24 años, pese a que para entonces García Márquez ya era un renombrado autor que se codeaba con las más altas autoridades mundiales, incluidos presidentes como el estadounidense Bill Clinton, señala el Post. El diario ha obtenido 137 páginas desclasificadas del expediente -hasta ahora desconocido- que la agencia federal mantuvo sobre el premio Nobel de Literatura. El FBI ha mantenido clasificadas otras 133 páginas del dossier, por lo que el Post reconoce que no ha podido descubrir qué fue lo que provocó el interés de la agencia sobre el escritor colombiano que en aquel entonces todavía no había alcanzado la fama mundial que le darían sus novelas más famosas, como Cien años de Soledad (1967) o la más tardía El amor en los tiempos del cólera. Pero para su hijo Rodrigo García, aunque la noticia de la vigilancia sobre su padre supuso una novedad, no constituye sin embargo sorpresa alguna. “Teniendo en cuenta que este colombiano estaba en Nueva York para abrir una agencia de prensa cubana, lo inusual habría sido que no espiaran”, dijo el productor residente en Los Angeles al diario capitalino. La ironía, agregó García, es que a su padre lo echaron de Prensa Latina unos meses más tarde porque no lo consideraban lo suficientemente radical. “Mi padre no era un comunista de carné. De hecho, había publicado algunos artículos sobre sus viajes a países socialistas y sus análisis eran mixtos. Así que no se lo consideraba un verdadero comunista, y perdió ese trabajo”. No obstante, la afiliación de Gabo a la Cuba de Fidel Castro fue constante a lo largo de su vida, hasta el punto de que el escritor sirvió en varias ocasiones como intermediario entre Washington y La Habana, según se reveló en el libro Back Channel to Cuba publicado unos meses después de la muerte del escritor, el 17 de abril de 2014. Aunque no hay constancia de que el FBI llegara a abrir una investigación criminal contra Gabo, con la revelación de que fue vigilado por la agencia, el escritor latinoamericano pasa a formar parte de la selecta lista de autores bajo la mira de Hoover, entre los que se incluyen el también Nobel y enamorado de Cuba Ernest Hemingway, John Steinbeck o Norman Mailer.

domingo, 16 de agosto de 2015

Cenizas de Gabriel García Márquez irán a Cartagena de Indias


Las cenizas del Premio Nobel de Literatura colombiano reposarán en Cartagena de Indias, lugar donde se formó como escritor y periodista, dice la nota:

Las cenizas del escritor Gabriel García Márquez, fallecido en México en abril de 2014, a los 87 años, reposarán en Cartagena de Indias, la ciudad colombiana que lo vio llegar en 1948 y crecer como escritor y periodista. La misma que el Nobel colombiano eligió como escenario de su novela El amor en los tiempos del cólera. Así lo anunciaba hoy, en un comunicado oficial, Juan Carlos Gossaí, gobernador del departamento de Bolívar, con capital en Cartagena. "La familia de García Márquez, su esposa Mercedes Barcha y sus hijos Rodrigo y Gonzalo tomaron esta decisión, que ha sido acogida con profunda emoción", decía el comunicado. Así, a partir del 12 de diciembre, las cenizas del escritor -que ahora están en México- reposarán en el Claustro de La Merced, un antiguo convento (de caracter público y administrado por la Universidad de Cartagena) situado en la zona histórica -y amurallada- de la ciudad. Es decir, a pocas cuadras de la que fuera la casa de García Márquez en esa ciudad caribeña donde el Premio Nobel situó la sede de la Fundación de Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI), una organización que fundó en 1994 para formar a los jóvenes periodistas. "Celebramos que las cenizas de nuestro maestro y fundador vayan a reposar en Cartagena de Indias, junto a la sede de la institución que creó", dijo por su parte Jaime Abello, director general y cofundador de la FNPI. "Aquellos primeros años de García Márquez en Cartagena" -dijo a los medios el gobernador- fueron un momento trascendental en la vida del joven escritor y del naciente periodista". ADVERTISEMENT "Para esta ocasión", siguió Gossaín aludiendo a un busto del escritor que se colocará en el lugar, "la familia donará un bronce de su amiga, la escultora británica Kate Murray".

lunes, 4 de mayo de 2015

Roban ejemplar de Cien años de soledad

Un ejemplar como este fue robado

Un ejemplar de la primera edición de Cien años de soledad gue robado en isntalaciones de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, dice la nota:
Un ejemplar de la primera edición de Cien años de soledad con dedicatoria del Nobel Gabriel García Márquez fue robado del pabellón de Macondo de la Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO). El robo fue detectado la noche del sábado, dijo una fuente cercana a la Cámara Colombiana del Libro. El ejemplar robado pertenece al librero Álvaro Castillo, que lo había prestado para la feria que concluye hoy y que ha estado dedicada a Macondo, la aldea imaginaria creada por García Márquez. "Lamentablemente tenemos que confirmar el robo”, dijo la fuente. El pabellón de exposiciones Corferias y la Cámara Colombiana del Libro divulgaron un comunicado en el que "lamentan el incidente sucedido dentro del pabellón de Macondo”. Cien años de soledad fue publicado por primera vez en 1967 por la Editorial Sudamericana de Buenos Aires y desde entonces se convirtió en todo un fenómeno de la literatura mundial. Según el comunicado, el ejemplar que fue sustraído hace parte de los 8.000 impresos hace 48 años por la Editorial Sudamericana. Según los organizadores de la feria, la policía ha iniciado "las investigaciones correspondientes y han recibido el material de seguridad, los videos y la información pertinente para esclarecer los hechos”.

viernes, 1 de mayo de 2015

Así se construyó "Cien años de soledad"


Una nota del el diario El País (España) da cuenta sobre la odisea del manuscrito de la obra cumbre de Gabriel Garcí Márquez (Colombia), dice la nota:

Fue un martes de 1965. Gabriel García Márquez acababa de regresar de un fin de semana en Acapulco con su esposa y sus dos hijos, cuando, fulminado por un “cataclismo del alma”, se sentó ante la máquina de escribir y, como él mismo recordaría años después, no se levantó hasta principios de 1967. En esos 18 meses, todos los días, de nueve de la mañana a tres de la tarde, el escritor colombiano gestó Cien años de soledad. Mucho se ha escrito de la atmósfera mexicana en la que germinó su obra magna, de su obsesión creativa, de sus dificultades económicas, del apoyo inquebrantable de los amigos. Pero muy poco se sabe de su construcción. Las claves de su plasmación material, la ingeniería sobre la que edificó el universo de Macondo, siguen entre sombras. Y este misterio no fue casual. El propio autor, cuando en junio de 1967 recibió el primer ejemplar impreso, rompió el original para que “nadie pudiera descubrir los trucos ni la carpintería secreta”. De aquella destrucción histórica se salvaron contadísimos documentos. Uno de ellos, posiblemente el más importante, fue la primera copia de las pruebas de imprenta. Sobre las galeradas, García Márquez anotó de su puño y letra 1.026 correcciones, dejando a la luz cambios e inflexiones de enorme interés. más información Esos papeles, a los que ha tenido acceso EL PAÍS, han seguido una azarosa existencia. El escritor los regaló al cineasta exiliado Luis Alcoriza y a su esposa Janet. Tras sus muertes, fueron subastados dos veces sin éxito y ahora, olvidados otra vez, buscan acomodo en una institución. “Prefiero que estén en una biblioteca o un museo que conmigo”, dice el mexicano Héctor Delgado, heredero de los Alcoriza. Las galeradas, de editorial Sudamericana, suman 181 hojas de doble folio, numeradas a mano, con acotaciones del autor en bolígrafo o rotulador. Su recorrido muestra la orfebrería de García Márquez. En ellas el autor señala los inicios de capítulo, reordena párrafos, suprime y añade frases, sustituye o corrige más de 150 palabras y, en muchas ocasiones, alerta de erratas. En este ejercicio queda patente el agotador pulso que el autor mantenía consigo mismo. Los cambios no solo van destinados a purificar el texto o despejar la fronda de nombres de los Buendía, sino que ahondan en sus inextricables juegos de lenguaje. A veces, se trata de sutilezas: de “amedrentar” se pasa a “intimidar”, de “obstruir” a “cegar”, o de “completar” a “complementar”. Pero otras, la mano del escritor va mucho más lejos: las mariposas se vuelven “amarillas”, las sanguijuelas se sacan “achicharrándolas” con tizones, el troglodita queda convertido en un “atarván”, los niños andan como “zurumbáticos”, la Ópera Magna se transforma en “alquimia”, un san José de yeso descubre un interior “atiborrado de monedas de oro” o la descarga del máuser “desbarata”, que no “desarticula”, un cráneo.
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lunes, 9 de marzo de 2015

García Marquéz cumpliría 88 años

El 6 de marzo, el creador de Macondo bubiera cumplido 88 años. En recuerdo del escritor, su país natal recuerda su onomástico con la "máquina de la memoria", dice la nota del ABC:
Colombia recuerda hoy al nobel Gabriel García Márquez (1927-2014), día en que se cumplen 88 años de su nacimiento, con una «máquina de la memoria» que exalta el valor de la palabra escrita que se inspira en la peste del insomnio que asoló Macondo en la obra «Cien Años de Soledad». El proyecto, impulsado por el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia, llama a todos los ciudadanos a que envíen mensajes a través de Twitter con la etiqueta #MáquinadelaMemoria en los que redefinan la utilidad de los objetos, conceptos y sentimientos cotidianos. El amor, la literatura, el perdón, la ficción, la justicia, el sexo, la memoria, el poder, la escritura, la paz, el amigo, la educación, la historia, la soledad o el libro son algunas de las palabras que definen los colombianos a través de las redes sociales, según informó la Biblioteca Nacional. Palabras de exposición Todos los mensajes formarán parte de una exposición que comenzará el próximo 17 de abril, cuando se cumple un año del fallecimiento del escritor que nació el 6 de marzo de 1927 en Aracataca, un pueblo del departamento caribeño del Magdalena. Para iniciar la rueda de mensajes, tanto el Ministerio de Cultura como la Biblioteca Nacional abrieron el llamado con una redefinición de paz: «Estado de cosas para no morir en el intento». Con ello no solo recordarán al premio nobel de Literatura de 1982, sino que además se servirán de las palabras que talló en su obra cumbre, «Cien Años de Soledad», en la que describe como los habitantes del pueblo imaginario de Macondo sufrieron una «peste del insomnio» que causaba el olvido. «Poco a poco, estudiando las infinitas posibilidades del olvido, se dio cuenta de que podía llegar un día en que se reconocieran las cosas por sus inscripciones, pero no se recordara su utilidad», narró García Márquez en «Cien años de soledad». Contra el olvido Entonces, José Arcadio Buendía, uno de los fundadores de Macondo, colgó letreros para que los habitantes del pueblo lucharan contra el olvido. «Esta es la vaca, hay que ordeñarla todas las mañanas para que produzca leche y a la leche hay que hervirla para mezclarla con el café y hacer café con leche», narra en la novela. Según el relato, «así continuaron viviendo, en una realidad escurridiza, momentáneamente capturada por las palabras, pero que había de fugarse sin remedio cuando olvidaran los valores de la letra escrita». Macondo, el universo imaginario creado por García Márquez, será el invitado de honor de la Feria Internacional del Libro de Bogotá que se celebrará entre abril y mayo próximos.

lunes, 21 de abril de 2014

"En agosto nos vemos", novela inédita de García Márquez

La Vanguardia (Barcelona, España), ha hecho públicas las primeras líneas de la novela inédita de García Márquez titulada "En agosto nos vemos", un conmovedor relato sobre amores de las personas que se encuentran próximas a la tercera edad, amores de viejos. Aquí parte del relato:
Volvió a la isla el viernes 16 de agosto en el transbordador de las dos de la tarde. Llevaba una camisa de cuadros escoceses, pantalones de vaquero, zapatos sencillos de tacón bajo y sin medias, una sombrilla de raso y, como único equipaje, un maletín de playa. En la fila de taxis del muelle fue directa a un modelo antiguo carcomido por el salitre. El chófer la recibió con un saludo de antiguo conocido y la llevó dando tumbos a través del pueblo indigente, con casas de bahareque y techos de palma, y calles de arenas blancas frente a un mar ardiente. Tuvo que hacer cabriolas para sortear los cerdos impávidos y a los niños desnudos, que lo burlaban con pases de toreros. Al final del pueblo se enfiló por una avenida de palmeras reales, donde estaban las playas y los hoteles de turismo, entre el mar abierto y una laguna interior poblada de garzas azules. Por fin se detuvo en el hotel más viejo y desmerecido. El conserje la esperaba con las llaves de la única habitación del segundo piso que daba a la laguna. Subió las escaleras con cuatro zancadas y entró en el cuarto pobre con un fuerte olor de insecticida y casi ocupado por completo con la enorme cama matrimonial. Sacó del maletín un neceser de cabritilla y un libro intenso que puso en la mesa de noche con una página marcada por el cortapapeles de marfil. Sacó una camisola de dormir de seda rosada y la puso debajo de la almohada. Sacó una pañoleta de seda con estampados de pájaros ecuatoriales, una camisa blanca de manga corta y unos zapatos de tenis muy usados, y los llevó al baño con el neceser. Antes de arreglarse se quitó la camisa escocesa, el anillo de casada y el reloj de hombre que usaba en el brazo derecho, y se hizo abluciones rápidas en la cara para lavarse el polvo del viaje y espantar el sueño de la siesta. Cuando acabó de secarse sopesó en el espejo sus senos redondos y altivos a pesar de sus dos partos, y ya en las vísperas de la tercera edad. Se estiró las mejillas hacia atrás con los cantos de las manos para verse como había sido de joven, y vio su propia máscara con los ojos chinos, la nariz aplastada, los labios intensos. Pasó por alto las primeras arrugas del cuello, que no tenían remedio, y se mostró los dientes perfectos y bien cepillados después del almuerzo en el transbordador. Se frotó con el pomo del desodorante las axilas recién afeitadas y se puso la camisa de algodón fresco con las iniciales AMB bordadas a mano en el bolsillo. Se desenredó con el cepillo el cabello indio, largo hasta los hombros, y se hizo la cola de caballo con la pañoleta de pájaros. Para terminar, se suavizó los labios con el lápiz labial de vaselina simple, se humedeció los índices en la lengua para alisarse las cejas lineales, se dio un toque de su perfume amargo detrás de cada oreja y se enfrentó por fin al espejo con su rostro de madre otoñal. La piel, sin un rastro de cosméticos, se defendía con su color original, y los ojos de topacio no tenían edad en los oscuros párpados portugueses. Se trituró a fondo, se juzgó sin piedad y se encontró casi tan bien como se sentía. Sólo cuando se puso el anillo y el reloj se dio cuenta de su retraso: faltaban seis para las cinco. Pero se concedió un minuto de nostalgia para contemplar las garzas que planeaban inmóviles en el vapor ardiente de la laguna. Los nubarrones negros del lado del mar le aconsejaron la prudencia de llevar la sombrilla. El taxi la esperaba bajo los platanales del portal. Se alejó por la avenida de palmeras hasta un claro de los hoteles donde había un mercado popular al aire libre, y se detuvo en un puesto de flores. Una negra grande que hacía la siesta en una silla de playa despertó sobresaltada, reconoció a la mujer en el asiento posterior del automóvil y le dio, entre risas y chácharas, el ramo de gladiolos que había encargado para ella desde la mañana. Unas cuadras más adelante el taxi torció por un sendero apenas transitable que subía por una cornisa de piedras afiladas. A través del aire enrarecido por el calor se veían los yates de placer alineados en la dársena del turismo, el trasbordador que se iba, el perfil remoto de la ciudad en la bruma del horizonte, el Caribe abierto. En la cumbre de la colina estaba el cementerio triste de los pobres. Empujó sin esfuerzo el portón oxidado, y entró con el ramo de flores en el sendero de túmulos tragados por la maleza, con escombros de ataúdes y saldos de huesos calcinados por el sol. Las tumbas parecían iguales en el cementerio desamparado con una ceiba de grandes ramas en el centro. Las piedras afiladas hacían daño aun a través de las suelas de caucho recalentado, y el sol duro se filtraba por el raso de la sombrilla. Una iguana surgió de los matorrales, se detuvo en seco frente a ella, la miró un instante y escapó en estampida. Había acabado de limpiar tres tumbas, y estaba exhausta y empapada de sudor cuando logró reconocer la lápida de mármol amarillento con el nombre de la madre y la fecha de su muerte, veintinueve años antes. Solía darle las noticias de la casa, la había informado con datos confidenciales para que la ayudara a decidir si se casaba, y a los pocos días creyó recibir su respuesta en un sueño que le pareció inequívoco y sabio. Algo semejante le había ocurrido cuando el hijo estuvo dos semanas entre la vida y la muerte por un accidente de tránsito, sólo que la respuesta no le llegó en sueños, sino por la conversación casual con una mujer que se le acercó en el mercado sin ningún motivo. No era supersticiosa, pero tenía la certeza racional de que la identificación perfecta con su madre continuaba después de su muerte. Así que le hizo las preguntas del año, puso las flores en la tumba, y se fue convencida de recibir las respuestas el día menos pensado.
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jueves, 17 de abril de 2014

Adiós Gabo

Murió el creador de Macondo, aquel que nos hizo conocer los cuentos relatados por la abuela Tranquilina, el escritor mas universal de Colombia, quien nos dejó novelas como Cien años de soledad, El Coronel no tiene quien le escriba, Crónica de una muerte anunciada, entre otros. Adiós Gabo.

jueves, 20 de marzo de 2014

Jorge Franco, gana el Premio Alfaguara de Novela 2014

Jorge Franco, foto tomada de la web del autor

Hoy 20 de marzo, se dio a conocer el nombre del escritor ganador del Premio Alfaguara de Novela 2014, el mismo recayó en el escritor colombiano Jorge Franco autor de la novela "Rosario Tijeras", dice la nota de El País:
El mundo de afuera son dos amores obsesivos situados en el Medellín a punto de perder el paraíso. O, simplemente, una historia sobre el amor, y los amores, y la muerte, narrada con algunas técnicas cinematográficas, como el flashback, y la narración paralela. Así es la novela del colombiano Jorge Franco que ha obtenido el XVII Premio Alfaguara de Novela. El galardón, dotado con 175.000 dólares (135.000 euros) y una escultura de Martín Chirino, se concede a una obra inédita escrita en español. El mundo de afuera ha sido votada por unanimidad por un jurado presidido por Laura Restrepo y compuesto por Sergio Vila-Sanjuán, Ignacio Martínez de Pisón, Nelleke Geel y Pilar Reyes (con voz pero sin voto). Jorge Franco (Medellín, 1972) se hizo popular en Colombia a mediados de los años noventa con la novela Rosario tijeras (una historia de amor protagonizada por una mujer sicario), llevada al cine. Luego seguirían otras como Paraíso travel (también adaptada con éxito al cine) y Melodrama. El mundo de afuera es su octavo libro, tras una carrera iniciada en 1996 con el volumen de relatos Maldito amor. El mundo de afuera no solo tiene influencias cinematográficas sino también del cuento folclórico y la crónica de sucesos. Jorge Franco narra la historia del secuestro de don Diego por parte del Mono. ¿La razón? Más allá de cuestiones económicas, el Mono desde pequeño está obsesionado por la hija de Diego que él mantiene encerrada en un castillo para presevarla del mundo. Como telón de fondo, la pasión que Diego, un germanófilo casado con una alemana que dejó el Berlín del nazismo para vivir en la copia del castillo de La Rochefoucauld que su marido ha levantado en la ciudad. En la Medellín de los años sesenta y setenta, la víspera del comienzo de la espiral de corrupción, dolor y tragedia en que se sumiría con la violencia y el narcotráfico. Esta edición del premio coincide con los 50 años de Alfaguara y establece el récord de manuscritos recibidos de España y América Latina: 872. De ellos 381 proceden de España, 120 de Argentina, 109 de México, 54 de Colombia, 37 de Estados Unidos, 36 de Venezuela, 35 de Chile, 23 de Costa Rica, Panamá y Nicaragua, 21 de Perú, 12 de Guatemala y Honduras, 10 de Bolivia, 10 también de Ecuador, 9 de Uruguay, 6 de República Dominicana, 5 de Paraguay, 3 de Puerto Rico y 1 de El Salvador
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viernes, 7 de marzo de 2014

Felices 87 años Gabriel

El Premio Nobel de Literatura colombiano cumple el día de hoy 87 años, tras de sí quedan obras como El Coronel no tiene quien le escriba, Crónicas de una muerte anunciada, El amor en tiempos del cólera, El General en su laberinto, Doce cuentos peregrinos,entre las más importantes. ¡Felicidades Gabo!. Dice la nota de La Razón:
El escritor colombiano Gabriel García Márquez celebra hoy su cumpleaños número 87 de muy buen humor en la intimidad de su casa en la capital mexicana, según constató Efe. El Nobel de literatura salió pasado el mediodía a la puerta de su residencia, ubicada en el sur de Ciudad de México, a saludar a más de una decena de periodistas y fotógrafos que desde temprano hacían guardia para verle. "Gabo", muy sonriente y ataviado con un traje gris oxford y camisa azul claro, escuchó las tradicionales "Mañanitas" mientras sostenía un ramo de rosas amarillas, su color favorito. El escritor, quien estaba acompañado por su secretaria y una amiga de la familia, se sumó al grupo de periodistas que le cantaban y les aplaudió al finalizar la canción dedicada a los cumpleañeros en México. No hubo declaraciones del autor de "Cien años de soledad", pero su secretaria repartió mariposas amarillas de papel entre los periodistas y una admiradora que llegó hasta la casa del escritor para pedirle un autógrafo. García Márquez no tiene programado hacer nada especial hoy, dado que sus familiares y amigos más cercanos le festejaron su cumpleaños en una comida celebrada dos días atrás. Desde temprano recibió de sus amigos varios ramos de flores, principalmente rosas amarillas y orquídeas, así como un pastel. El autor de "El amor en los tiempos del cólera" llegó a México en 1961 y hoy vive en el exclusivo barrio de Jardines del Pedregal junto a su mujer, Mercedes Barcha, y asiste a pocas actividades culturales o sociales.
Más información en ABCSus obras

martes, 8 de octubre de 2013

Disección de Paulo Coelho

El escritor colombiano Héctor Abad Faciolince disecciona literariamente la obra del brasileño Paulo Coelho (así no más sin decirle escritor), con el artículo mke convenzo cada día mas de el por qué no lo leo, dice la nota publicada en Prodavinci:

Héctor Abad Faciolince
Héctor Abad Faciolince
Traducido a 56 idiomas, publicado en 150 países, con más de 54 millones de libros vendidos, a Paulo Coelho hay que reconocerle al menos una virtud: es una mina de oro para sí mismo y para las editoriales. En su libro de mayor éxito, El alquimista (1988), un pastor de ovejas andaluz viaja hasta las pirámides de Egipto en busca de un tesoro. Antes de llegar a su destino se encuentra con el gran mago que posee los dos pilares de la sabiduría alquímica, es decir, sabe destilar el elíxir de la larga vida y ha fabricado un huevo amarillo, la piedra filosofal, con cuya ralladura se puede convertir en oro cualquier otro metal. En su viaje hacia las tumbas de los faraones el alquimista le ha revelado al muchacho otro secreto: “Cada hombre sobre la faz de la tierra tiene un tesoro que lo está esperando”. Luego le explica que si no todos encontramos este tesoro personal, es porque “los hombres ya no tienen interés en encontrarlo”. Sospecho que muchos desgraciados se consuelan creyendo semejante ingenuidad. Vista descarnadamente, es sólo una simpleza o una pía ilusión. Sin embargo hay algo que tenemos que conceder, y es que sin duda Paulo Coelho encontró su propio tesoro, en cierto sentido su piedra filosofal: la ralladura sosa y rosa y empalagosa de su prosa se convierte —como por arte de magia— en oro editorial, en millones de copias de consumo masivo de mediocridad. Pero ¿cómo lo hace? ¿Y por qué, siendo un escritor tan rudimentario en el uso del lenguaje, tan pobre en el pensamiento y tan elemental en sus recursos estilísticos, consigue tocar la sensibilidad de tanta gente? No voy a dar la respuesta más obvia e inmediata, la que todos dan: Si Coelho vende por sí solo más libros que todos los demás escritores brasileños juntos, esto se debe precisamente a que sus libros son tontos y elementales. Si fueran libros profundos, complejos literariamente, con ideas serias y bien elaboradas, el público no los compraría porque las masas tienden a ser incultas y a tener muy mal gusto. Claro que en los millones de ejemplares vendidos hay algo de esto. Pero también existen muchísimos libros tan malos como los de Coelho que no tienen ningún éxito y, al contrario, hay unos cuantos libros excelentes y literariamente impecables que se venden por millones. En vez de tranquilizarnos con respuestas facilistas y tautológicas (el vulgo es vulgar, el mercadeo vende), conviene examinar con cuidado los libros de Coelho y no desdeñarlos de entrada con altivo esnobismo. Me he impuesto el ejercicio de leerlos para tratar de descubrir en qué estrategias temáticas y narrativas podría residir su extraordinario éxito editorial. La primera respuesta que me di, apenas empezando la lectura de algunos de sus libros, fue que quizá Coelho disfrazaba de misterio y asombro las puras tonterías. Oigan esta, por ejemplo: “Era un día caluroso y el vino, por uno de estos misterios insondables, conseguía refrescar un poco su cuerpo”. De verdad, qué misterio insondable que un líquido quite la sed. Después me di cuenta de que sus técnicas narrativas no se agotan en la simple estupidez; son algo más hábiles y algo menos burdas. Para empezar, los libros de Coelho explotan hábilmente un universal humano: nuestra fascinación por los poderes de adivinación y conocimiento sobrenaturales. Ya Thomas Hobbes en su clásico Leviatán (1651) señalaba la irresistible atracción (y por lo tanto el fácil engaño) que padecemos los seres humanos ante todo tipo de presagios. Es una tradición muy antigua (una socorridísima mina de oro, una piedra filosofal) explotar esta debilidad de nuestra psicología. Copio el resumen que hace Hobbes de estos engaños, el cual es preciso y exhaustivo, y parece a su vez un resumen de las técnicas de seducción esotérica que Coelho utiliza en sus libros: “Así se hizo creer a los hombres que encontrarían su fortuna en las respuestas ambiguas y absurdas de los sacerdotes de Delfos, Delos, Ammon y otros famosos oráculos, cuyas respuestas se hacían deliberadamente ambiguas para que fueran adecuadas a las dos posibles eventualidades de un asunto (…). A veces en las frases desprovistas de significado de los locos, a quienes se suponía poseídos por un espíritu divino: a esta posesión se la llamaba entusiasmo, y a estos modos de predecir acontecimientos se les denominaba teomancia o profecía. A veces en el aspecto que presentaban las estrellas en su nacimiento, a lo cual se llamaba horoscopia. A veces en sus propias esperanzas y temores, en lo llamado tumomancia o presagio. A veces en las predicciones de los magos, que pretendían conversar con los muertos, a lo cual se llamaba nigromancia, conjuro y hechicería, y no es otra cosa sino impostura y fraude. A veces en el vuelo casual o en la forma de alimentarse las aves, lo que llamaban augurio. A veces en las entrañas de los animales sacrificados, a lo que llamaban aruspicina. A veces en los sueños; a veces en el graznar de los cuervos o el canto de los pájaros. A veces en las líneas de la cara, a lo que se llamaba metoposcopia; o en las líneas de la mano, palmis­teria; o en las palabras casuales, omina. A veces en monstruos o accidentes desusados, como eclipses, cometas, meteoros raros, temblores de tierra, inundaciones, nacimientos prematuros y cosas semejantes, lo que se llamaba portenta y ostenta, porque parecían predecir o presagiar alguna gran calamidad venidera. A veces en el mero azar, como en el acertijo de cara y cruz, en el juego de elegir versos de Homero y Virgilio, y en otros vanos e innumerables conceptos análogos a los citados. Tan fácil es que los hombres crean en cosas a las cuales han dado crédito otros hombres; con donaire y destreza puede sacarse mucho partido de su miedo e ignorancia”

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