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sábado, 2 de abril de 2022

Liliana Colanzi gana el Premio Ribera del Duero

 Liliana Colanzi es escritora, editora y periodista boliviana nacida en Santa Cruz, actualmente radica en los Estados Unidos de América debido a que es profesora de literatura en la Universidad de Cornell.





Sus inicios literarios se dieron con el excelente libro de cuentos Vacaciones Permanentes publicado el 2010, fue finalista del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez con su libro Nuestro mundo muerto, lo que la llevaría a ingresar en el Bogotá39 dentro del grupo de escritores menores de 40 años en el Hay Festival.

Este 24 de marzo se hizo acreedora del  VII Premio Ribera del Duero dotado con 25.000 euros por su texto  Ustedes brillan en lo oscuro.  El jurado estuvo presidido por escritores de la talla de Rosa Montero, Cristián Crusat y Marta Sanz incluyendo al presidente de la Denominación de Origen de Ribera del Duero Enrique Pascual.

De acuerdo con elmundo.es el libro ganador es un conjunto de relatos ligados por una indagación en el tiempo, el mismo estará en las librerías de mano de la editorial Páginas de Espuma sello que convoca el premio a partir del 11 de abril.

Desde Vacaciones permanentes vemos en la narración de Colanzi la sencillez de su escritura, su libro debut demostró su habilidad para manejar la estructura del cuento cuyo arte es mayor y más complejo que la novela toda vez que se debe expresar en pocas líneas lo imaginario o los hechos a narrar algo así como el tomar una fotografía en el momento apropiado.

Este Premio es uno más de los tantos que se obtiene para Bolivia, es un reconocimiento a que nuestra literatura se encuentra en buenas manos.

lunes, 12 de octubre de 2020

Vampiros bolivianos: el antawaya y el anchanchu


El anchanchu es el dios aymara del mal, generalmente habita las cuevas y grutas del altiplano, también se lo puede ver en ríos o lugares aislados. El antawalla es un ser extraño que lleva una cola de fuego, causa daños al ganado y genera enfermedades en las personas que tienen la desgracia de toparse con él. El periodista español Jorge Sanz ha escrito un libro en los que menciona a estos seres como "vampiros"; el libro se denomina "Vampíros, príncipes del abismo". Es un libro de crónicas desde nosferatus y otros no-muertos de cuyas hiostorias se relatan en China, Rumania, España y Bolivia. 

Presentamos parte de la entrevista realizada al autor y  publicada en Página Siete:

El periodista español Juan Antonio Sanz (Madrid, 1966) lleva más de 30 años tras los pasos de los vampiros. Un ente que difiere en cuanto a nombre y descripción según en qué país se pregunte, pero que en todos genera la misma reacción: miedo. 

Desde Bolivia a Rumania, pasando por China, Japón, Grecia, Rusia y Estados Unidos, Sanz hace un repaso por los inquietantes detalles de un fenómeno que afecta y ha afectado a la humanidad desde principio de los tiempos, en el libro 'Vampiros, príncipes del abismo'. Un estudio antropológico y folklórico, editado por Arcopresso, que antagoniza con la visión glamorizada del vampirismo que se extendió en los últimos años. 

¿De dónde surge su interés por el vampirismo?

Desde niño ya venía fijándome en que los relatos y las leyendas sobre vampiros eran una constante historia de occidente. Y después vemos que no  solo en occidente, sino también en oriente. 

Yo soy un periodista especializado en información internacional, geopolítica, política y economía y por eso podría extrañar un poco que me dedique a este tipo de leyendas. Pero yo creo que precisamente el background que da mi experiencia le dota un poco más de seriedad a un asunto que en otros contextos podría calificarse de friki. 

¿Cuáles son sus principales hallazgos?

El vampirismo tiene una de las características que puede convertirlo en un mito con mayor facilidad y es el miedo. El ser humano tiene miedo desde el principio de los tiempos a un depredador superior. Cuando estábamos en las cavernas o en las sabanas podría ser el tigre, el león o el oso, pero cuando el hombre va evolucionando y empieza a habitar en aldeas, pueblos y ciudades, sigue manteniendo ese ancestral temor a algo superior a él, en el sentido de que puede causarle un daño irreparable.

 

Y cuando ese terror es en una criatura que no sabes siquiera si pertenece a este mundo o pertenece a otro —ahí tenemos que al vampiro en otras partes simplemente se los llama los “no muertos”, los “revivientes”—, entonces ese terror ya se concreta y se hace mucho más ininteligible porque no puedes comprenderlo, pero a la vez está presente. 

 

Mi teoría es que el vampirismo pudo llegar desde Asia, desde China, a través de la llamada Ruta de la Seda, de mercaderes que recorrieron toda Asia central y parte del sur de Europa, hasta las ciudades más importantes del Mediterráneo.

         ¿Cuáles son las principales mentiras que ha encontrado?

El mismo mito del vampiro se puede entender como una leyenda, alguien podría pensar que todo esto es mentira. Yo no es que crea en los vampiros, pero sí que creo en las leyendas de vampiros porque existen esas leyendas y porque esas leyendas han configurado el modo de pensar de mucha gente.

Si la actual pandemia que tenemos con la Covid-19 hubiera ocurrido en el siglo XVIII o XIX, seguramente habría sido atribuida a un fenómeno vampírico. De hecho cuando Augustin Calmet escribió su famosísimo 'Tratado de los vampiros', él describe algunos de los males que aquejan a las presuntas víctimas del vampirismo con pleuresía y otros daños pulmonares. Precisamente lo que estamos viendo con la Covid. 

Todas estas leyendas están ahí. Lo que ha ocurrido a lo largo de los tiempos es cómo se ha tergiversado ese fenómeno, esa mitología del vampirismo. De ser algo terrorífico, de pronto en nuestros tiempos encontramos a multitud de gente joven y no tan joven, formando grupos vampíricos y queriendo emular a esos príncipes del abismo, como yo los llamo. Cuando en realidad no se puede emular algo que está muerto o que no está vivo. 

El vampiro, por definición, es un ente maligno, es un ente que puede conservar su corporeidad gracias a que absorbe o bebe la sangre, que es la esencia vital del ser humano. Y es con esa sangre con la que se cumple un pacto para estar viviendo en las dos naturalezas: en la muerta y en la viva.


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jueves, 20 de febrero de 2020

Magela Baudoin, finalista del Premio Ribera del Duero





La escritora boliviana Magela Baudoin (Caracas, 1973) se encuentra como finalista del VI Premio Ribera del Duero con su obra "Vendrá la muerte y tendrá tus ojos". Dice la nota de El País:

Los escritores Magela Baudoin (Caracas, 46 años), Patricia Esteban Erlés (Zaragoza, 47 años), Marcelo Luján (Buenos Aires, 46 años), Ricardo Menéndez Salmón (Gijón, 49 años) y Mónica Ojeda (Guayaquil, 31 años) son los cinco finalistas de la sexta edición del Premios Ribera del Duero, que está dotado con 50.000 euros. Las obras que compiten por el premio son Vendrá la muerte y tendrá tus ojos, de Baudoin; Ni aquí ni en ningún otro lugar, de Esteban Erlés; La claridad, de Luján; Algunas hipótesis en torno al fin del mundo, de Menéndez Simón; y El mundo de arriba y el mundo de abajo, de Ojeda. Los textos fueron elegidos de un total de 1.079 que fueron postulados por escritores de 30 países. Cerca del 50% de las obras postuladas fueron escritas por autores que residen en España. Sin embargo, ha habido una mayor presencia internacional. Argentina, México, Colombia y Venezuela son los países que más han respondido a la convocatoria, que reunió también a escritores de países donde no se habla español, como Polonia, Bélgica, Suecia, Brasil o Canadá. El ganador del premio, que otorgan el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Ribera del Duero y la editorial Páginas de Espuma, será anunciado el próximo 24 de marzo en el Círculo de Bellas Artes de Madrid. Entre los autores que han sido distinguidos con el galardón se encuentran la argentina Samanta Schweblin y los mexicanos Antonio Ortuño y Guadalupe Nettel.

miércoles, 21 de agosto de 2019

Periodista Ramón Grimalt gana el Premio "Letras de Iberoamerica"

A la izquierda Ramón Grimalt
                                                    
El periodista español Ramón Grimalt quien radica en La Paz (Bolivia) se hizo acredor del Premio Literario Internacional "Letras de Iberoamerica"  convocado por la revista literaria mexicana En Sentido Figurado, por su obra "Gracias mamá" en a que retrata a violencia de género e intrafamiliar.  Dice la nota de Página Siete:
Con la obra Gracias mamá, sobre la violencia de género, el periodista español radicado en Bolivia Ramón Grimalt ganó el Tercer Premio Literario Internacional “Letras de Iberoamérica 2019”, de México en la categoría de microrrelato. El fallo fue publicado ayer por la revista especializada En Sentido Figurado, organizadora del certamen internacional. “Hace 15 días me llegó un mensaje que decía que estaba entre los ganadores, pero no sabía el puesto. Ya estar ahí, para mí supuso una gran alegría y al saber ayer el fallo del concurso, lógicamente, uno se siente muy feliz y contento”, contó Grimalt. El periodista explicó que la escritura es un hobby para él porque considera “que aún no tiene ni el oficio ni el tiempo para dedicarse profesionalmente a escribir”, que es lo que realmente le gustaría hacer. Comentó que se animó a presentarse al premio -que conoció a través de internet- por las características de la convocatoria. “Me pareció interesante (el concurso) porque me permitía contar en ficción, algo que es muy real, que es la violencia intrafamiliar. Todos los días me hago eco de noticias que sin duda superan la ficción”, indicó. Respecto a la temática del relato ganador, Grimalt detalló que decidió “ficcionar” una realidad que cubre, vive y conoce, con la que convive todos los días en los noticieros que conduce. “Me pareció una buena forma no sólo de reivindicar el papel de la mujer como madre e hija, pero también de una mujer que responde. Mi relato responde a un clamor, a un abuso cometido en el entorno familiar, que es donde más violencia existe”, acotó. En la categoría Microrrelato -a la que debía presentarse un texto de máximo 20 líneas- el segundo lugar fue para Mal sueño, de José Natividad Méndez Patiño (México) y el tercero para Meñiques, de Sergio Gustavo Simionato (Argentina). “El microrrelato me apasiona porque me permite ser muy periodista. Economizar palabras, contarlo todo en breve y no romperme demasiado la cabeza. Tienes que ser muy preciso y conciso”, indicó Grimalt. Según la convocatoria, el premio consiste en un Diploma de Reconocimiento del Consejo Editorial de la revista En sentido figurado y la publicación de la obra premiada en su siguiente edición, en la sección Especiales. “Los componentes del jurado ratifican que en su valoración final se privilegió la creatividad y la originalidad de las propuestas, así como su calidad formal”, indica el acta de resultados. El jurado estuvo conformado por Ángel González González, Inmaculada Barranco, Pedro Herrero Amorós, Carlos Hidalgo Villalba, Cony Pedraza, José Sánchez Hernández, Juan Pablo Varela Cordero y José Gutiérrez-Llama. Tras un largo proceso en que previamente se dio lectura a los más de 1.800 trabajos presentados a concurso, “los miembros del jurado coinciden en reconocer y valorar el esfuerzo acreditado en los textos recibidos, cuyo número ha desbordado con creces las más optimistas previsiones”, agrega el documento. Actualmente, Grimalt prepara la presentación en los próximos meses de su libro de relatos breves Cuatro hectáreas, editado por 3600. “Es una apuesta más, veremos la respuesta del lector. Creo que la literatura es una prolongación natural del periodismo”, finalizó el periodista.

Acta del fallo del jurado
          Revista con las obras ganadoras publicadas

martes, 25 de junio de 2019

Reseña sobre la Biblioteca Boliviana del Bicentenario


En el períodico El País (España) se ha publicado un artículo de Andrés Rodriguez que reseña el trabajo que se está realizando por parte del Centro de Investigaciones Sociales (CIS) dependiente de la Vicepresidencia del Estado; trabajo por el cual se pretende recuperar obras literarias de diversos campos académicos. Solo un error; no es una biblioteca quien realiza la recuperación. Dice la nota:

 

Las distintas voces de la historia, relatos olvidados que ven sus páginas desempolvarse y estudios sociales que son primicia en castellano, entre otros tesoros literarios, son algunos de los libros que permanecieron ocultos y hoy han sido recuperados en el catálogo de la Biblioteca del Bicentenario de Bolivia (BBB). El proyecto editorial, impulsado por el Centro de Investigaciones Sociales (CIS) de la Vicepresidencia del Estado Plurinacional de Bolivia, se ha dado a la tarea de reeditar obras que no pasaron de su primera edición, que quedaron agotados hace años o que nunca fueron traducidas al español. La iniciativa seleccionó 200 títulos que van desde historia, artes, estudios antropológicos y sociológicos considerados “fundamentales” para entender los procesos históricos de esa nación sudamericana y, en algunos casos, de América Latina. Según Eduardo Paz, director general del CIS, una de las obras que destaca de la colección y le sorprende que no haya existido antes una edición boliviana es Si me permiten hablar… Testimonio de Domitila, una mujer de las minas de Bolivia, de la escritora brasileña Moema Viezzer y publicada hace más de 40 años por la editorial mexicana Siglo XXI. Setenta ediciones después y 15 traducciones a distintos idiomas, la historia de la activista por los derechos humanos y sociales Domitila Barrios de Chungara, reconocida por su lucha pacífica contra las dictaduras de René Barrientos Ortuño y Hugo Banzer Suárez, es publicada por la BBB. “Debe ser el libro que trata sobre Bolivia que más se conoce en el mundo”, explica Paz a EL PAÍS vía telefónica. Alba María Paz Soldán, Doctora en Literatura Latinoamericana de la Universidad de Pittsburgh, en EE UU, resalta que la colección de la BBB le da voz a etnias indígenas, con publicaciones como Vocabulario de la lengua aymara –de Ludovico Bertonio–, o el Diccionario etimológico y etnográfico de la lengua guaraní hablada en Bolivia –de Elio Ortiz y Elías Caurey–. Además valora que esta seria literaria rescate la obra de escritoras como Adela Zamudio e Hilda Mundy, dos pioneras de las letras y el movimiento feminista literario de este país sudamericano. “Es fundamental que se recupere una parte de la literatura femenina, porque ambas son autoras destacadas y adelantadas a su tiempo. A través de distintas obras se está recuperando los aportes de varios sectores un poco olvidados por la cultura oficial o por falta de circulación”, dice la catedrática. Christian Reynoso, escritor peruano y Magíster en Literatura Hispanoamericana, opina que la BBB es una iniciativa “digna de admirar” y lamenta que en Perú no haya este tipo de proyectos a esa escala ni desde las instancias del Gobierno ni desde la empresa privada. “En términos amplios, me parece que la recuperación y reedición de libros y autores a través de este tipo de proyectos y bibliotecas permiten completar la historiografía de un país en sus más diversas ramas de artes, ciencias sociales, historia, política, etcétera”, explica el también periodista oriundo de Puno.
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lunes, 17 de junio de 2019

Rodrigo Urquiola gana el XXV Premio Internacional de Relatos Cortos José Nogales


El escritor boliviano Rodrigo Urquiola (La Paz) es el ganador del XXV Premio Internacional de Relatos Cortos José Nogales otorgado por la Diputación de Huelva (España); ganó el concurios con su cuento Ashley; el jurado indicó que es una obra de alta calidad literaria. Dice la nota:

El cuento 'Ashley' ha sido elegido por unanimidad de los miembros del jurado -compuesto por Juan Villa, Hipólito González y Francisco Silvera- destacando de él "su elevada calidad literaria sustentada en una gran capacidad metafórica, una brillante y compleja estructura narrativa y en la verosimilitud de sus líneas argumentales". De nuevo el Premio de Relatos Cortos José Nogales cruza el Atlántico, al igual que sucedió en la pasada edición en la que el cubano Alberto Guerra se alzó con el galardón con 'El pianista del cine mudo'. En esta ocasión, Rodrigo Urquiles Flores se convierte en el primer escritor boliviano en alzarse con este premio -dotado con 6.000 euros y la publicación de la obra- y el sexto escritor iberoamericano que lo logra, junto a dos mexicanos, dos argentinos y un cubano galardonados en anteriores ediciones. Respecto al certamen, en esta edición se han rozado los 500 relatos presentados procedentes, entre otros países, de Colombia, Canadá, Suecia, República Checa, EE.UU., Argentina, España, Bolivia, Italia, México, China (Shanghai) y Costa Rica, superándose las 435 obras presentadas en la pasada edición.

miércoles, 24 de abril de 2019

Premio Kipus de Novela para Guillermo Ferreyro Lamela


Foto tomada de la web de Guillermo Ferreyro Lamela
                                                
El Premio Internacional de Novela Kipus es entregado por la editorial cochabambina Kipus (Bolivia) y dotado con $us 20.000.-, en esta 3a Ediciópn se hizo acreedor del mismo el escritor argentino Guillermo Ferreyro Lamela con su novela "Maltrato"; dice la nota:
La novela Maltrato, del escritor argentino Guillermo Ferreyro Lamela, es la ganadora de la tercera edición del Premio Internacional de Novela Kipus. El ganador recibió un reconocimiento de 20.000 dólares. El jurado estuvo compuesto por Mario Bellatín, Willy Muñoz y Homero Carvalho, quienes –además– aseguraron que la novela ganadora se destacó por “el uso pertinente de la segunda persona en la narración haciendo que los lectores participen del desarrollo de la trama”. En esta tercera versión participaron 11 países con 38 trabajos. Ferreyro obtuvo el Premio Latinoamericano de Primera Novela Sergio Galindo (2018) de la Universidad Veracruzana con su obra La cloaca, que presentó con el seudónimo Ñañú. En esa ocasión el jurado dijo que tiene “una prosa ágil con mucho sentido del humor y un amplio trasfondo de la historia argentina, retomando con fortuna la herencia de narradores como Osvaldo Lamborghini y Rodolfo Fogwill”, según el Universo del Sistema de noticias de la Universidad Veracruzana. “La novela es la aventura del narrador, el personaje principal que se confiesa a lo largo del libro, contando sus vicisitudes desde niño y dentro de eso –poco a poco– sus descubrimientos tienen un rol central en la cloaca, entre ellos, un animal que se desarrolla ahí y que se convierte en un alma poderosa”, dijo el autor en una entrevista con el sistema de noticias veracruzano.
Sobre el autor

miércoles, 20 de marzo de 2019

GRAVE: Cierran bibliotecas en Cochabamba

El blog que escribo pretende dar a conocer noticias literarias de premios, libros y otros relacionados con el mágico mundo de la literatura; jámas pensé en transmitir una noticia del calibre de los títulos. Solo en Bolivia suceden estas cosas, CERRAR e IMPEDIR el acceso a una biblioteca es criminal, pero se entiende si lo ves desde el punto de vista de quien ordenó esta barbarie: en las biliotecas no se puede robar, no se corrompe a nadie (solo a los que no quieren leer), no se mata a nadie. Con tristeza les dejo la nota de Los Tiempos:

Tiquipaya y Sipe Sipe cerraron seis bibliotecas en los dos últimos años, denunció ayer a las organizaciones y padres de familia la Asociación de Bibliotecarios de la provincia Quillacollo. “Hemos enviado varias notas a la alcaldesa María Heredia y al alcalde Juan Carlos Angulo para la reapertura de las bibliotecas, pero a la fecha no tenemos ninguna respuesta”, indicó la secretaria de Hacienda, Elva Mancilla. Añadió que el cierre afectó a por lo menos 10 mil estudiantes de seis distritos. En Tiquipaya, el Alcalde instruyó que se coloquen candados a tres bibliotecas: Central, San Miguel y Carlos Garibaldi. “Desde inicio de año está cerrada la biblioteca. No nos explicaron las razones por las que ya no funcionará”, informó el director de la unidad educativa Carlos Garibaldi, Raúl Campos. Detalló que gran parte de los colegiales aprovechaba el recreo para leer cuentos infantiles y obras literarias. “Era muy concurrida. Tenemos como 400 estudiantes de diferentes edades que se beneficiaban”, dijo un representante de los padres de familia, Antonio Céspedes. Tras una inspección, la presidenta del Concejo Municipal, Margarita Siles (MAS), señaló que solicitó un informe al Alcalde para que explique en qué se gastan los más de 250 mil bolivianos que se presupuestaron para el funcionamiento de esta infraestructuras. Por su parte, la concejala Consuelo Gómez expresó que el cierre atenta contra la Ley 366 Óscar Alfaro, que recomienda a las autoridades municipales la creación y el equipamiento de bibliotecas a fin de fomentar la lectura. En Sipe Sipe se cerraron las bibliotecas de Vinto Chico, Mallko Rancho y Montenegro. Además, ocho bibliotecarios fueron despedidos por falta de presupuesto. “En Colcapirhua y Quillacollo, se alejó de forma injustificada a personal capacitado para colocar en su lugar a funcionarios afines al partido de los alcaldes”, expresó. Añadió que el presupuesto destinado a la adquisición de material se desvía constantemente. Tras el cierre de las bibliotecas, los estudiantes tendrán que recurrir a otros espacios como los municipios vecinos. “Hemos enviado notas a los alcaldes. No tenemos respuesta”, dijo Mancilla, representante de las bibliotecarias PADRES DE FAMILIA EN EMERGENCIA El presidente de junta escolar Monseñor Romero, Julio Torrico, manifestó que los padres de familia están en emergencia porque temen que los libros sean destruidos.

domingo, 19 de noviembre de 2017

Camila Urioste gana el Premio Nacional de Novela 2017

La escritora Camila Urioste es la ganadora del Premio Nacional de Novela 2017 con su obra "Soundtrack"; dice la nota:

La paceña Camila Urioste se alzó hoy con el premio nacional de novela del 2017 con "Soundtrack; glosario de términos relacionados", una obra que narra la historia de una mujer que explora su presente y pasado desde la música. El nombre de la ganadora del galardón, dotado por con una suma de 11.700 dólares, fue anunciado en un acto con la asistencia de la ministra de Culturas, Wilma Alanoca, y del embajador de España, Enrique Ojeda Vila, cuyos gobiernos financian parte del premio. "Estoy en shock", reconoció a Efe la ganadora en un contacto telefónico tras conocer la noticia y dijo que su obra es una novela experimental que "toma la estructura de un glosario para contar una historia de manera fragmentada". La novela "está situada en La Paz en la época actual y el personaje principal es una mujer de 37 años que explora su presente y su pasado desde la música que la ha marcado y las relaciones con los hombres de su vida", explicó la narradora. Apuntó que "fue un proceso muy largo y muy intenso" de creación que realizó durante nueve meses. El escritor Willy Camacho, en representación del jurado, destacó en el acto que la obra de Urioste "juega con la forma pero no se queda en ella, sino que va más allá". El jurado decidió otorgar además una Mención de Honor a la novela "La ceguera del jaguar", de Rodrigo Urquiola, ya que "no hubo unanimidad" en el proceso de selección, según apuntó Camacho. El jurado estuvo presidido por Edmundo Paz Soldán, Giovanna Rivero, Wilmer Urrelo, Samy Nair -a propuesta de la embajada de España- y el literato paraguayo Elías Caurey. En el acto, el embajador Ojeda destacó que "la lectura es el tesoro de la humanidad" y abogó por potenciar "que las nuevas tecnologías ayuden a promocionar la lectura". El diplomático, además, valoró "la riqueza y variedad del español", una lengua "que compartimos y que nos tiene que hacer sentir a todos muy orgullosos". "Soundtrack" será editada por la editorial paceña 3600, con una tirada prevista de 3.000 ejemplares. El premio será financiado por el ministerio de Culturas con 5.500 dólares, España (3.000 dólares), la petrolera Repsol (2.200 dólares) y la Editorial 3.600 (1.000 dólares, más la publicación de la obra).

jueves, 5 de octubre de 2017

Boliviana Colanzi entre los finalistas del Premio Hispanoamericano de Cuento GGM


Liliana Colanzi (Santa Cruz) se encuentra entre los cinco finalistas del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, dice la nota:
"Es una sorpresa y una gran alegría. Estoy agradecida por quedar de finalista a partir de una lista que tenía libros de cuentos maravillosos”, dijo la  escritora cruceña  Liliana Colanzi, una de las cinco  finalistas de la IV edición del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez.
"  Me alegra que el cuento siga siendo una tradición poderosa en Hispanoamérica y que se siga renovando: los premios como el Gabriel García Márquez sirven para mostrar esa diversidad”, aseguró la escritora. 

 Los otros cuatro seleccionados del certamen  son el argentino Federico Falco, el mexicano Daniel Salinas Basave, así como los españoles Alejandro Morellón Mariano y Soledad Puértolas.

Colanzi opta al premio por el libro Nuestro mundo muerto, Falco lo hace con Un cementerio perfecto, Morellón Mariano con El estado natural de las cosas, Puértolas con Chicos y chicas y Salinas Basave con Días de whisky, según la agencia  EFE.   El anuncio fue realizado por  la Biblioteca Nacional y el Ministerio de Cultura de Colombia, organizadores del premio.

Los cinco seleccionados "invitan en sus relatos a recorrer mundos que pasan por la ciencia ficción y la idiosincrasia indígena”, subrayaron los organizadores. Entre los trabajos seleccionados también se observan obras que transitan por "sueños extraños”, relaciones interpersonales o situaciones llenas de humor negro.

Consultada sobre qué opina de las cualidades destacadas de las obras por parte de los organizadores, Colanzi sostuvo: "Por ahora he leído el libro de Federico Falco, Un cementerio perfecto, que es un volumen de cuentos muy hermoso y extraño. Las otras obras aún no las conozco: espero descubrirlas pronto”.

  Sobre la mirada actual de su obra seleccionada, la escritora  dijo  que los  cuentos de Nuestro mundo muerto se mueven en la frontera entre lo real y lo fantástico, la vigilia y el sueño. "Mis personajes se sienten arrastrados por fuerzas incontrolables, que pueden venir tanto del exterior como de dentro de sí mismos: quería escarbar en las zonas oscuras de mis personajes y hacerlo a partir de esa vacilación”, explicó.

El jurado del IV Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez está integrado por Roberto Burgos Cantor (Colombia), Vlady Kociancich (Argentina), Alberto Manguel (Argentina), Anne McLean (Canadá) y Vicente Molina Foix (España).

El nombre del ganador será anunciado el próximo 1 de noviembre y  se unirá a los del argentino Guillermo Martínez, ganador en 2014 con Una felicidad repulsiva; el de la boliviana Magela Baudoin, que se llevó el premio en 2015 con La composición de la sal, y al del colombiano Luis Noriega, que en 2016 venció con Razones para desconfiar de sus vecinos.

El Premio Hispanoamericano de Cuento García Márquez, entrega un estímulo de 100 mil  dólares al ganador y 2.000 a cada uno de los cuatro finalistas.

   El 2016, Colanzi presentó la obra Nuestro mundo muerto,  en la  XXI Feria Internacional del Libro de La Paz (FIL).  La obra  fue publicada por la editorial El Cuervo.

 Colanzi nació en Santa Cruz en 1981. Se graduó de comunicación de la UPSA y de estudios latinoamericanos en Cambridge, Inglaterra. Es estudiante del doctorado de literatura comparada en la Universidad de Cornell, en Estados Unidos. Ha publicado en diferentes antologías y revistas.
Publicó los libros de cuentos Vacaciones permanentes (2010) y La Ola (2014). Este año, la autora lanzó la editorial Dum Dum. Además, forma parte de la lista del Bogotá 39 como una de las voces jóvenes más influyentes en cuanto a literatura en español se refiere. 

La cruceña ganó el Premio Internacional de Literatura Aura Estrada 2015, entregado en el marco de la Feria Internacional del Libro de Oaxaca, México. El anuncio de la ganadora de la cuarta edición del certamen fue realizado por Francisco Gold-man. La entrega del premio a Colanzi la hizo el director de la FIL de Oaxaca, Guillermo Quijas, según informó el portal www.milenio.com.

Ver el parte de prensa

lunes, 28 de agosto de 2017

Paz Soldan entrevistado en Zendalibros


El escritor cochabambino Edmundo Paz Soldan es entrevistado por la página literaria digital Zendalibros de España; dice la nota:

Edmundo Paz Soldán (Cochabamba, Bolivia, 1967) pasó el verano de 2007 en un pequeño poblado en el Norte de California que tiene como principal atracción una cárcel donde el padre de su exesposa hacía de abogado de algunos presos importantes. La idea de escribir una historia que transcurriera en una prisión estuvo desde entonces en su cabeza hasta que un día se sentó a narrarla en clave de ciencia ficción, como precuela de su libro Iris (Alfaguara, 2013). Escribió 70 páginas y sintió que aquello era repetirse y optó por darle un tono realista. El resultado, tras varias versiones escritas y reescritas, fue Los días de la peste (Malpaso editores, 2017), una novela carcelaria en la que da voz a 31 personajes que conviven entre la religión, la violencia, la corrupción, el poder y la muerte. —Al principio, más que tener historia, tenía un escenario —dice, desde un hotel de Madrid, el escritor boliviano—. En una novela anterior, Norte, había una sección ambientada en una cárcel muy rígida, muy norteamericana, y quería buscar una más latina. La respuesta estaba enfrente de mis ojos: el Penal de San Pedro, en La Paz. La prisión de la capital boliviana no fue lo único que le sirvió de modelo. Marching Powder, una crónica escrita por el prisionero inglés Rusty Young, fue otro de sus referentes. También La peste, de Albert Camus, y Diario del año de la peste, de Daniel Defoe. Para crear el monólogo de “El loco de las bolsas”, uno de los personajes, utilizó como base el discurso de un esquizofrénico que aparece en El padre mío, de Diamela Eltit, y lo deformó con canciones de su infancia hasta hacerlo irreconocible. Hace un año, en un taller literario, Paz Soldán decía que un escritor no debe dejarse influenciar por otros autores sino que debe saquear a otros autores, apropiarse de técnicas y recursos para hacerlos suyos. —En la literatura siempre construyes a partir de las grandes obras que tienes a tu alcance. Hay textos que pueden servir de arranque y luego disfrazas o disimulas su influencia. Yo prefiero reconocerlo antes de que me acusen de plagio. *** De niño, Paz Soldán plagió a Agatha Christie y a Arthur Conan Doyle. De su padre José Raúl —un ginecólogo aficionado a las novelas policiales— heredó su pasión por la literatura popular. Los sábados lo llevaba a una revistería a cambiar libros usados. Tres o cuatro de Agatha Christie por otros tantos de Arthur Conan Doyle o por cualquier otro autor de novela negra. Su madre —que trabajó en una agencia de publicidad y tenía una columna en un periódico local sobre temas de la mujer— también apoyó su temprana afición. A los 10 años ya escribía relatos en un cuaderno que luego ponía a circular entre sus compañeros del colegio Don Bosco de Cochabamba. —Mi educación sentimental hasta los 14 años fue leer esos libros que encontraba en la biblioteca de mi papá. Después me gradué en otro tipo de lecturas, pero todos mis primeros cuentos eran plagios descarados. Me robaba las tramas y las convertía en una historia protagonizada por un detective boliviano: Mario Martínez se llamaba. Lo que leyó después fue variado y diverso: primero, Emilio Salgari, que descubrió a los 10 años en las horas de lectura libre que asignaba su profesor Urbano Mérida. Cuatro años después, su maestro Néstor Ávila lo acercó a Franz Kafka, a Jorge Luis Borges, a Gabriel García Márquez, a Carlos Fuentes, a Miguel de Cervantes, entre otros. Aún recuerda una anécdota que le dejó Ávila. En una columna titulada “Queridos profes” la contó así: “Una vez nos asignó una versión abreviada del Quijote y yo no hice la lectura y tuve la mala suerte de que me llamara al frente. Confesé que no lo había leído y mentí cuando me preguntó el porqué: estaba leyendo la versión completa del Quijote. Me dio una semana para terminarlo; llegué a tiempo después de días y noches obsesivas de lectura”.
Continua leyendo la entrevista aquí

martes, 22 de agosto de 2017

Hoy se presenta al ganador del Segundo Premio Internacional Kipus de Novela

Tapa de la obra ganadora

Aquí en La Paz, hoy, se presentará al ganador del Segundo Premio Internacional de Novela Kipus. La obra ganadora fue "Los dos sombreros del gallego" del escritor español Jose Guerrero Vara. Dice la nota:


La obra ganadora de la segunda versión del Premio Internacional de Novela Kipus, Los dos sombreros del gallego, del escritor español José Guerrero Vara, se presentará en la sede de Gobierno. La cita será hoy, a las 19:30, en el Centro Cultural de España en La Paz (Av. Camacho, 1484). El libro narra las travesías de un español que, debido a la crisis económica que vive su país, se ve obligado a migrar y escoge Bolivia como el destino de sus posibilidades de futuro. De acuerdo a Guerrero Vara, su personaje Francisco Gonzales, es un antihéroe que tiene una discapacidad congénita para desenvolverse en un mundo que debe recorrer. En el desarrollo de la narración, personajes, tradiciones y elementos de la historia boliviana interactúan con el héroe, de forma lúdica y paródica. "Es una fusión de géneros que realiza un mestizaje entre, por ejemplo, el humor, la fantasía y la historia de Bolivia”, dijo el escritor al diario Opinión. El certamen es organizado desde 2013 por la editorial nacional Kipus con el apoyo del Gobierno Departamental de Cochabamba y el Cronista de la Ciudad, Ramón Rocha Monroy. El premio es de 20.000 dólares. Según el jurado, la novela es una "lograda crónica personal, en tono farsesco, del proceso político-cultural boliviano contemporáneo”. "Desde la mirada de un viajero, la obra propone un retrato desmitificador y al mismo tiempo cariñoso del proceso de cambio”.

viernes, 4 de agosto de 2017

Colanzi y Paz Soldan preseleccionados para el Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez



Los escritores bolivianos Liliana Colanzi (Santa Cruz) y Edmundo Paz Soldan (Cochabamba) se encuentran entre los autores preseleccionados para ser finalistas de la IV versión del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez; recordemos que la boliviana Magela Baudoin ya lo ganó en 2015; dice la nota:

Publicaciones de Liliana Colanzi y Edmundo Paz Soldán son parte de la lista de trece libros preseleccionados en la cuarta versión del Premio Hispanoamericano de Cuento Gabriel García Márquez, según anunció este jueves el Ministerio de Cultura y la Biblioteca Nacional de Colombia. La lista de los cinco finalistas al galardón más importante del cuento en habla hispana se conocerán en octubre y el ganador se anunciará el 1 de noviembre. Además de los bolivianos, cuatro escritores argentinos, tres españoles, un mexicano, un chileno, una colombiana y una uruguaya, conforman esta nómina. Nuestro mundo muerto de Liliana Collanzi es el seleccionado. “Con gran fuerza y una cierta violencia, Liliana Colanzi ubica al lector en el umbral de varios mundos: lo terrenal y lo fantástico, la ciencia ficción y la idiosincracia indígena, el recuerdo y la pesadilla”, señala la reseña de la que publicó la Biblioteca Nacional de Colombia.“ Las visiones muestra de manera contundente por qué Edmundo Paz Soldán es considerado una de las referencias imprescindibles de la narrativa hispanoamericana contemporánea”, señala el comunicado respecto a la publicación de Paz Soldan.El Premio Hispanoamericano de Cuento entrega por cuarto año consecutivo un estímulo de $us 100.000 al escritor ganador y $us 2.000 a cada uno de los cuatro finalistas. En esta versión se recibieron en total 108 postulaciones de libros de cuentos, de los cuales 91 cumplieron con todos los requisitos que establecía la convocatoria.

jueves, 3 de agosto de 2017

Se inauguró la 22a FIL La Paz 2017


El día de ayer se dio por inaugurada la 22a Feria Internacional del Libro de la ciudad de La Paz 2017, donde los invitados de honor son Latinoamérica y el Proyecto Biblioteca del Bicentenario; dice la nota:


Con un espacio exclusivo para mimar a los más pequeños de la casa, la XXII Feria Internacional del Libro de La Paz abre hoy sus puertas en el Campo Ferial Chuquiago Marka (Bajo Següencoma). Este año, el encuentro literario más importante del país instalará la sala infantil Libélula, un área exclusiva para la exposición y venta de material elaborado para el público infantil. Distribuido en un espacio aproximado de 12 por seis metros, la sala Libélula fue diseñada para brindar las comodidades que necesitan los pequeños en referencia al tamaño, la atención y la actividades. Almohadones, sillas, vitrinas, mesas y además de un escenario, entre otros, fueron fabricados para que los niños observen y elijan los libros. "Es la primera vez que se abre este espacio que será una zona educativa y que tendrá una infraestructura diseñada al tamaño de los niños. La sala Libélula ofrece una programación educativa con talleres, cuentacuentos, dibujo, origami, escritura, títeres, juegos lúdicos, entre otros”, sostuvo el encargado de la programación cultural de la Cámara Departamental del Libro de La Paz (CDLLP) para la FIL, Percy Jiménez. Para Jiménez, los niños son los lectores del futuro y se les debe brindar todas las posibilidades de acceso a la mayor cantidad de libros y actividades literarias posibles. "Estos pequeños serán adultos más rápido de lo que uno cree y es necesario enseñarles el gusto por un buen libro e inculcarles una cultura lectora. El sector que debemos enfocarnos ahora es el público infantil”, agregó. Además, en el marco de la FILniños, la sala Libélula ofrecerá un variado y nutrido programa infantil que busca incentivar el gusto por la lectura y el arte en los niños. Habrá proyecciones, cuentacuentos, talleres, teatro y títeres, entre otras. Todas las actividades serán gratuitas. "La FILniños quiere ser un espacio para soñar, crear, jugar y ser libres, un espacio para compartir en familia y recordar nuestro niño interior, pero sobre todo un espacio pensado para las y los más pequeñitos, ¡para que las niñas y los niños se sientan como peces en el agua!”, dice la presentación del encuentro. El espacio estará abierto tanto para los colegios que visiten la FIL La Paz en las mañanas, como para los niños que lleguen con sus familias. La entrada para las unidades educativas que programen su visita a la FIL La Paz es gratuita. La sala Libélula estará ubicado en la planta alta del Bloque Verde del campo ferial. Cortos infantiles Entre las actividades destacadas están un ciclo audiovisual de cortos latinoamericanos en los géneros de dibujos animados, ciencia ficción, documentales y comedia. Los filmes serán exhibidos en el Auditorio Illimani, ubicado en el Bloque Verde. En ese sentido, se han organizado distintos tipos de actividades. Por ejemplo, habrá presentaciones de cuentacuentos, microtalleres, espacios de dibujo, origami, exposiciones, proyecciones de filmes y cortometrajes infantiles, presentación de obras de teatro y presencia de clubes de lectura como Harry Potter Fénix La Paz que tendrán eventos especiales. Mañana se proyectará de 11:00 a 12:30 Ataque de pánico (banda de Rock de Uruguay Snake, duración tres minutos) y Viaje a Marte (del argentino Pablo Zaramella, 16 minutos). Además los cortos brasileños Pajerama (Leonardo Cadaval, nueve minutos), Frankenstein punk (Cao Hamburger, Eliana Fonseca, Eliane Fonseca, 12 minutos), El Bailarín y el Tranvía (Rogério Nunes, 10 minutos) y Una Jirafa bajo la lluvia (del francés Pascale Hecquet, 12 minutos), entre otros. "Gracias al Grupo Latinoamericano y del Caribe de Cultura (GRULAC) exhibiremos durante la feria un ciclo de cortos latinoamericanos en una programación muy variada que fue propuesta por los países participantes”, añadió Jiménez. Entre otras de las actividades están la inauguración de la exposición de ilustraciones de libros infantiles. La iniciativa estará a cargo de la Embajada de Brasil en el Salón Néstor Taboada y se realizará el jueves 3 de agosto desde las 17:15. Página Siete publica mañana un especial de la FIL La sección de Culturas de Página Siete presentará mañana un suplemento especial de 24 páginas dedicado a la XXII Feria Internacional del Libro de La Paz. La publicación incluirá una selección de las actividades más destacadas del encuentro literario y colección de artículos sobre Bob Dylan (Premio Nobel de Literatura) y el escritor paceño Juan de Recacoechea. El especial incluirá notas especiales sobre los principales lanzamientos de las editoriales bolivianas. También se publicará una reseña sobre el libro Dos disparos al amanecer. Vida y muerte de Germán Busch de Robert Brockmann. Además, se publicará un artículo sobre Juan Rulfo y Gabriel García Márquez. Se publicará una semblanza sobre el escritor y periodista Mariano Baptista Gumucio, Premio a la Trayectoria que otorga la Feria Internacional del Libro de La Paz.
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jueves, 27 de julio de 2017

Escritor Rodrigo Urquiola gana Premio Franz Tamayo 2017

Con el cuento "Árbol" el escritor paceño se hace con el Premio Franz Tamayo 2017, dice la nota:

El cuento Árbol del escritor paceño Rodrigo Urquiola Flores ganó el primer lugar del El XLIV Concurso Municipal de Literatura Franz Tamayo. " Árbol narra la historia de un perro demonio, aparente hijo de un loco que hacía de macho alfa en una jauría”, comentó Urquiola. "Es un cuento al que le tengo mucho cariño”. Urquiola recordó que en varias oportunidades postuló a este premio literario. "El Franz es el primer premio al que postulé, cuando tenía 19 años. Aquella vez, mi cuento Invisible fue una de las menciones. Desde entonces, postulé varias veces y tuve otras menciones". El escritor recibirá un premio de Bs 15.000 y la publicación de su obra con la Editorial Gente Común. La obra Ella de Leni Favela Flores Espinoza se lleva el segundo lugar del premio Franz Tamayo. Los ganadores recibirán sus premios en la gala cultural que organiza el gobierno municipal. En el género Poesía el primer lugar fue para la obra “La nómada” de Esperanza Yugra.

martes, 13 de junio de 2017

Colanzi, emocionalmente con Latinoamérica


La escritora boliviana Liliana Colanzi (Santa Cruz) presento en Argentina su última obra "Nuestro mundo muerto", afirmando que  residir en Estados Unidos la unió emocionalmente a Latinoamérica; dice la nota:

La escritora boliviana Liliana Colanzi, entre las mejores plumas jóvenes de Latinoamérica según la reciente lista Bogotá 39-2017, ha publicado en Argentina Nuestro mundo muerto, su último volumen de cuentos, unidos por "la sensación de estar al límite” y donde retumban los vestigios del mestizaje. La autora (Santa Cruz, 1981) señala que vivir lejos de su país le dio "una distancia necesaria para lograr cierta sensación de extranjería”. "El hecho de estar fuera de Bolivia me ayudó a conseguir justamente ese extrañamiento que es el que hace para mí interesante o posible un texto”, indica. Pero a la vez Colanzi, que culminó hace unos meses un doctorado en la Universidad de Cornell en Ithaca, estado de Nueva York, apunta: "Vivo en Estados Unidos, pero mi cabeza está en Latinoamérica (...) Estoy de alguna manera emocionalmente más ligada a Latinoamérica”. La escritora presentó Nuestro mundo muerto en la librería Eterna Cadencia, junto a los argentinos Selva Almada y Denis Fernández. Previamente explica que lo que le atrae de un volumen de relatos "es que no sea simplemente juntar cuentos bajo un mismo título y que no tengan ninguna conexión entre sí”. Su búsqueda se dirige a que "haya una atmósfera similar en todos los cuentos, aunque traten de diferentes temas o en diferentes épocas”. ¿Dónde radica la unidad entre ocho relatos que transcurren en escenarios tan distintos como Marte, la selva o la nieve? "Es como un estado de ánimo el que une estos cuentos, que tiene que ver con una pérdida de la sensación de la realidad y con estados alterados de la conciencia”, analiza Colanzi, que participó en el Diálogo de Escritores Latinoamericanos de la versión número 43 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Nuestro mundo muerto, recientemente publicado en Argentina por Eterna Cadencia, juega en los márgenes de la ciencia ficción, lo fantástico y lo pesadillesco. Entre paranoias, fantasmas y supersticiones, se filtran los ecos de la idiosincrasia indígena y su historia de explotación, en confrontación con la vida moderna y urbana. Por las páginas del libro transitan personajes disímiles, como unos niños que enfrentan la muerte de un amiguito, un hombre obsesionado por un peón camba accidentado, un joven poseído por la voz de un indio mataco y una mujer de misión en Marte. Dos de los relatos, Caníbal y Chaco, recibieron el premio Aura Estrada. "Me interesó justamente explorar cómo en la lengua nuestra hay vestigios de esa relación con otras culturas que han sido derrotadas. Y de pronto una palabra como pitaí (sarpullido) nos está hablando de un pasado del que sabemos poco y del que tampoco nos interesa saber, porque hay también una relación de culpa y responsabilidad con ese pasado que no nos interesa asumir”, afirma. A la pregunta de si la explotación de los indígenas sigue siendo una realidad en su país, considera: "Es una deuda muy grande que tenemos con este pasado bastante reciente. Sé que por ejemplo todavía hay lugares en el Chaco y en Bolivia donde los indígenas están en una situación de esclavitud. Obviamente mucho menos y en mucho menor escala que hace 15 años por ejemplo, pero sí es impresionante que en pleno siglo XXI todavía existan estas circunstancias”. "Creo que todo el progreso y el desarrollo está hecho a partir de estas historias de explotación de los indígenas. Todas las industrias tienen estas historias de esclavitud, en las que la mano de obra ha sido indígena, campesina”, sostiene Colanzi, quien publicó previamente el volumen de relatos Vacaciones permanentes. En los últimos años "desde lo simbólico ha habido un cambio muy fuerte, en el que la figura del indígena ha sido reivindicada por el Gobierno de Evo Morales. Lo que ha pasado es que por ejemplo ha habido una recuperación de lo indígena andino, pero no tanto de otras culturas indígenas como las de la Amazonia, que siguen en el profundo olvido”, dice. Mientras tanto, Colanzi posa su mirada sobre el interés renovado de editoriales independientes en Estados Unidos por la literatura latinoamericana: "Después del boom latinoamericano vino el boom que fue (Roberto) Bolaño y eso ha abierto puertas a muchos otros autores latinoamericanos”. Colanzi, asimismo seleccionada entre 20 escritores del mapa de la nueva literatura latinoamericana en la última Feria Internacional del Libro de Guadalajara, tiene contrato para enseñar en la Universidad de Cornell, un "pueblo universitario”, desde agosto. "Usualmente las visas de trabajo demoran tres meses en salir, pero con el Gobierno de (Donald) Trump el tipo de visa al que estoy postulando ha pasado a tardar ocho o nueve meses y no voy a estar muy probablemente a tiempo para el comienzo del semestre. Entonces ahorita está un poco suspendido mi futuro... la idea es que una vez salga la visa de trabajo voy a volver allá”, comenta. Uno de sus grandes proyectos es Dum Dum Editora, un sello editorial que fue lanzado el pasado fin de semana en la Feria Internacional del Libro de Santa Cruz. La nueva propuesta editorial presentó Eisejuaz de Sara Gallardo, una autora que deslumbró a Colanzi. La escritora boliviana se siente a gusto en ese oficio, porque "es una forma de poder ofrecer algo más al debate, a aquello que se está leyendo”. Y acota: "Trabajar sobre una obra que no es la mía también provoca otro tipo de placer menos angustioso”.

Anuncian presencia de escritores de siete países para la FIL

Carlos Franz, escritor chileno que estará presente en la FIL 2017

Hoy se anunció que para la versión XXII de la Feria Internacional del Libro de La Paz se invito a escritores de siete países, dice la nota:

Este año, la versión número 22 de la Feria Internacional del Libro de La Paz tendrá como invitados a 17 escritores de siete países. Según la Cámara Departamental del Libro paceña en las próximas semanas se anunciarán más nombres. De Argentina llegarán Bob Chow, Premio de Novela de la editorial La Bestia Equilátera con Todos contra todos y cada uno contra sí mismo y Leandro Escobar, ganador del premio a la Producción más bella de un libro por el diseño de La vida de las cosas, de Alex Ayala, y el reconocimiento al libro con el mejor diseño de la FIL Santa Cruz por Rigor Mortis, también de Ayala. En el encuentro también participarán los brasileños Kátia Bandeira de Mello-Gerlach (escritora de ficción e integrante del colectivo de arte Projeto Dulcinéia Catadora), Marcelino Freire (especialista en comunicación e integrante de la Red Antirracista Quilombação), Dennis de Oliveira (premiado cineasta y productor André Okuma) y Alexandre Vilas Boas (gestor cultural de III Big-Bienal Internacional De Guarulhos Do Pequeno Formato). Entre otros invitados están el ganador de la Bienal de Novela Mario Vargas Llosa, Carlos Franz y el destacado cronista colombiano Alberto Salcedo Ramos. En representación de Estados Unidos llegarán la escritora de libros infantiles y música Rita Rosa Ruesga y la experta en derechos de autor, Ann Chaitovitz. La FIL también tendrá como invitados a los mexicanos Cristina Rivera Garza y el best seller Carlos Cuauhtémoc Sánchez. De Perú arribarán los jóvenes escritores emergentes Gabriela Wiener y el también militar Carlos Freyre.

martes, 30 de mayo de 2017

Paz Soldán en la FIL de Madrid

El más internacional de los escritores bolivianos, sin duda cabe, Edmundo Paz Soldán, tiene a su nueva obra "Los días de la peste" como novedad en la Feria del Libro de Madrid que se celebra desde el 26 de mayo hasta el 11 de junio.  El libro se encuentra entre los recomendados del diario ABC. Dice la nota:
Los días de la peste, la nueva novela del cochabambino Edmundo Paz Soldán , es una de las novedades de la edición 76 de la Feria Internacional del Libro de Madrid (España), que estará abierta hasta el 11 de junio. La obra forma parte de la lista de libros recomendados del portal www.abc.es. Entre otras de las otras obras recomendadas están La Historia de Martín Caparrós, La habitación en llamas de Michael Connelly, Siete cuentos japoneses de Junichiro Tanizaki y otros. "En Los días de la peste, una virtuosa novela coral, el autor nos sumerge magistralmente en una prisión narrativa, rompiendo con la manera de narrar clásica y se consagra como una de las voces más singulares de la actual narrativa latinoamericana”, dice la presentación de la obra. "Es la nueva gran novela de uno de los mejores autores de Latinoamérica”, dice el portal de la editorial española Malpaso. En 2014, el narrador presentó la novela de ciencia ficción Iris en la 40 Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Paz Soldán es autor de al menos 10 novelas, entre ellas Río Fugitivo (1998), La materia del deseo (2001), Palacio Quemado (2006), Norte (2011) e Iris (2014). Además, publicó libros de cuentos como Las máscaras de la nada (1990), Desapariciones (1994), Amores imperfectos (1998) y Billie Ruth (Editorial Páginas de Espuma, 2012). Ha coeditado los libros Se habla español (2000) y Bolaño salvaje (2008).

viernes, 26 de mayo de 2017

Primeras páginas de "Que te vaya" como mereces de Gonzalo Lema en Zenda

Portada del libro editado por RocaEditorial

En los adelantos editoriales promocionados en la página literaria www.zendalibros.com podemos encontrar la promoción de  la última obra del escritor boliviano Gonzalo Lema, ganador del XI premio internacional de novela negra L’H Confidencial 2017; dice la nota:

Santiago Blanco es un investigador policial retirado. A sus cincuenta y seis años, tiene una novia, Gladis, que atiende un puesto de comida frente al edificio en el que él trabaja como portero. Ese edificio es del coronel Uribe, que lo contrató cuando Blanco renunció a su puesto y llegó a vivir debajo de un puente. Un viejo delincuente reciclado como camarero llamado Abrelatas le pide ayuda para encontrar el cadáver de su hijo, robado de la morgue. En medio de una investigación macabra, y ante la visión desoladora de una realidad corrupta, Santiago Blanco deberá resolver al mismo tiempo su futuro sentimental y existencial. Un relato de denuncia que supone una crítica brutal a los estamentos de poder bolivianos, a los bancos arruinados, a la corrupción política, protagonizada por un personaje que dejará huella en el lector y le recordará al mejor Philip Marlowe de Chandler. A continuación puedes leer las primeras páginas de Que te vaya como mereces, de Gonzalo Lema. «¿Y por qué no vendemos este país tan feo y compramos uno bonito junto al mar?» Negro sonso. Negro ignorante. Las cosas que decía como si nada. ¿Ya le tenía tanta confianza para hablarle así? ¿A su jefe? Santiago Blanco se sonrió nostálgico, porque de inmediato lo recordó hablando mal de los indios: «Mírelos, jefe. No son humanos, sino animalitos». Eso decía. Con su índice los apuntaba acusadoramente. («¡Bajá esa mano, che!») Él todavía conservaba alguna imagen de la carrocería de aquel viejo camión pese a los tantísimos años transcurridos. Todos montados sobre las duras y puntiagudas cargas de papa y otros tubérculos. Los quechuas y los aymaras envueltos en sus mantas. Inescrutables. Sin oponer resistencia al zarandeo ni al polvo inclemente del camino pedregoso trepando la áspera montaña. Y sin mirar a nadie. Sin quejarse. Sin reír. Sin hablar entre ellos, tampoco. ¿Y él, qué esperaba? ¿Que hicieran reverencias al usurpador? ¿Al colonialista? Al diablo. Vaya, carajo. Negro pelotudo. Además, ellos mismos apenas eran unos cholos. Y, para colmo, policías cholos. Ninguna gran cosa. «Mejor te callas, Negro. Y mejor si piensas en algo bueno». ¿Y de cómo diablos se acordó del Negro? Santiago Blanco movió los pies en el piso, como los tordos, y se acodó mejor en la baranda del puente para observar en detalle, con calma y con placer, el gruesísimo turbión del río Rocha querido. Una lluvia bíblica había caído al amanecer cubriendo la ciudad, las bellísimas colinas de San Pedro y de San Sebastián y las lejanas montañas que en días sin lluvia se mostraban azules. La lluvia llegó del sur, metiendo bulla como una banda de guerra en tiempos de golpes de Estado. Y Blanco se sobresaltó al colmo en su catre de una plaza. Primero pensó eso: los militares volvían al poder, pero luego creyó que vibraba la Tierra y rápidamente decidió estarse de pie bajo la viga de la puerta. De pronto se ensordeció con el golpe del agua contra la calamina de su pequeño cuarto y recién comprendió que por fin llovía sobre la ciudad. Se avergonzó de tanto temor. Se cubrió el cuerpo gordo con una chaqueta impermeable, se montó en sus abarcas de indio y trepó las gradas sin flojera, aunque bufando, hasta la misma azotea en el octavo piso. La lluvia lo era maravillosamente todo. Desde esa altura observó un poco de cielo y un poco de ciudad, y, sin ningún motivo racional, pensó en quien fuera su ayudante en los remotos y duros tiempos de la policía nacional: el negro Lindomar Preciado Angola. Se sonrió. «¡Qué simpático tu nombre, Negro! Seguramente te bautizaron en el Comité Pro-Mar». Su cabello menudo, trenzado en una maraña como virutilla para lavar vajilla fina. Sus cachetes inflados, vibrantes, propio del trompetista (pero él era tamborilero del montón en la banda de música de la policía). Sus ojos grandes, globos amarillos expectantes, que se llenaban de lágrimas cuando recordaba el paraíso de su Chicaloma en los Yungas de La Paz. Un jovencito apuesto, era verdad. Cholero a morir. Como nadie nunca visto. —Mis padres quisieron aprovechar mi apellido, jefe. Además mi gente vivía frente al mar en el África. Es nostalgia pura. Encima soy nacido el 23 de marzo. Muchas casualidades, lo sé. Pero no se burle. Se lo ruego. —Lo han aprovechado bien, Negro. Aguantame una bromita, pues. Blanco calculó que la intensidad de la tormenta duraría apenas unos diez minutos, pero se sorprendió porque continuaba igual en los veinte. Por eso paseó por la azotea observando los cuatro puntos cardinales. Inclusive achinó los ojos y se montó una mano de visera sobre sus cejas para escrutar el horizonte redondo, pero no pudo traspasar ni cincuenta metros del tupido velo gris del agua gruesa. Inquieto, como siempre, apoyó todo el abdomen sobre la baranda fría, en la U de EDIFICIO URIBE, y miró, muy expectante, el menudo kiosco rojo herméticamente cerrado de su novia Gladis, allá abajo, en plena esquina y en la acera del frente, y le imaginó unas cuantas goteras directas al mostrador y al viejísimo anafre. Llenó los pulmones de oxígeno líquido y bajó todas las gradas con suma calma, atento a las rodillas que ya le temblarían en el piso cinco o cuatro, pensando que esa intensa lluvia que caía ameritaba observar la llegada del turbión, y su carga de basura, desde el mismísimo puente del Topáter. Caminó 22 cuadras sin flojera. Al llegar, la lluvia había cesado y la luz del sol oculto encendía de fulgor sucio las nubes preñadas de agua. Suspiró con tanta poesía. Un tumulto de gente festejaba la crecida del río. Blanco, que miraba contento cómo nacía la niebla densa de las tripas mismas de los arbustos espinosos de las riberas, tenía el oído derecho alerta al pajaril comentario de los vecinos. Se quejaba el vejete con sombrero de duende: —Ahora solo cuando llueve tiene agua. Luego, no. Por eso deberían entubarlo y mandarlo a la mierda. ¿Qué otra cosa más se puede decir? La vida se ha echado a perder hasta este punto. El nieto lo escuchaba sin mayor atención. Las palabras del abuelo le pasaban por sobre la cabeza pero se llenaban de chispas en la gente de unos metros más allá que se atormentaba con lo mismo. El niño pateaba piedritas y se divertía viéndolas hundirse en el lomo del agua correntosa. Cada vez se colgaba más de la baranda. Ya se iba a caer de cabeza sin que nadie lo advirtiera. Ni siquiera Santiago Blanco. El viejo insistió: —Ahora es una cloaca, puras aguas negras. Miren la basura que arrastra. ¿Quién diablos se podría bañar en estas condiciones? ¿O pescar? Parecía enojado. Se puso a pasear entre sus atentos oyentes. Se quejó otra señora, menuda y harto pichonesca,con una vieja bolsa de mercado y un sudoroso monedero de plástico entre las manos: —Con esta agua se riega todas las verduras. Las autoridades no cuidan nuestra salud. No hay ni a quién quejarse ni decirle nada. Todo el sur riega, ya mismamente. Los niños se nos enferman. Y los viejos. Después hay que darles agua con sal. Una señora emperifollada y con cabello lila exclamó: —¡Tan lindo que se ve así, cargado a tope! Los campesinos de Sacaba se quedan con el agua. ¿Qué va a importarles el paisaje urbano? Les tiene sin cuidado que nuestro río se muestre con las puras piedras peladas. El resto del año saltan los sapos en los charcos. Los renacuajos. Es gente muy ignorante, la nuestra. Descondolida. El vapor se acumulaba entre los matorrales. Formaba nubes gordas y se desprendía sin dolor de los espinos rumbo a las alturas. El agua colorada, surcada de varias venas gruesas, arrastraba palos, hierbas, zapatos, latas, excrementos y sapos muertos en su lomo brioso. Los curiosos observaban todo. Se reían divertidos. Señalaban con el dedo un perro muerto. También prestaban atención a los parlanchines y tomaban partido por las opiniones sentenciosas. Alguien dijo algo. Una risotada general festejó el comentario. El viejo se sorprendió. Habló un hombre amanerado. Tenía la ceja izquierda suspendida por puro petulante: —Es río de temporada, mi señor. Mi señora. No seamos ignorantes. —Atrevido. Sepa usted que soy profesora de escuela. Otra vez la risotada de los oyentes. —Hay más gente y menos lluvia. En Cochabamba solo llueve cuando muere un obispo. El niño colgó medio cuerpo en el vacío observando una enorme hoja de calamina flotando río abajo. Sobre la calamina viajaba una bota militar. De pie. Un joven, montado en una bicicleta destartalada, opinó algo. Santiago Blanco, acodado siempre sobre el barandado, alzó las cejas de la pura sorpresa. El joven mostraba su satisfacción por su propia opinión y exponía una sonrisa quieta, fotogénica, mostrando las palmas abiertas al cielo próximo en un típico gesto gallista de los ochenta. Algunos curiosos asintieron. La neblina ocultó ambas riberas y luego se desprendió compacta en dirección al puente como un bicho espacial. Un animal del futuro. Bueno a ratos. Malo casi siempre. Momentos después, no se veían los rostros. Se volvieron manchas negras. Almas en el purgatorio. Faltaban los quejidos lastimeros. Otras voces se expresaron. Blanco se distrajo. Una mano de espectro (huesos vistos, carne leprosina colgando), se dibujó muy al fondo oscuro de la neblina sobre la plataforma del puente, se batió gentil en ese aire denso y tenebroso. Él se quedó con la duda. Pero la mano se le aproximó con calma y reclamando con autoridad la suya. Le pareció que debía defenderse. —Hola, jefe. Una voz de celda. El cutis de iguana. Las patillas de los libertadores. El pelo ensortijado como trabajado por una permanente. La oscura caverna de la boca con tres dientes aislados. Dos arriba, uno abajo. Una sonrisa de terror, amenazante. Pero también amable. —Abrelatas. —Un abrazo, jefe. De cuánto tiempo me lo vengo a ver. Es un milagro del Señor. Usted ya no va por el Amé- ricas ni siquiera el viernes de soltero. ¿A tanto llega su indiferencia? El tufo a dientes podridos. A encías inflamadas. Una cara de espanto. Los mismos ojos, irritados, casi sin pestañas y con pústulas escondidas en el interior de los párpados. Un individuo medio vivo, medio muerto. Capaz de asustar a cualquiera. Abrelatas lo abrazó con sentido afecto. Blanco se sorprendió. Pensó en un posible contagio de algo y quiso retirar el cuerpo, pero el hombre lo tenía sujeto del hombro derecho y de la presilla del pantalón sin cinturón. Y lo mantuvo con absoluta firmeza. Entonces pensó en su billetera. (Y hasta se acordó del billete de cincuenta recibido de una pastillera de la calle en la víspera.) Pero también se acordó de que la había dejado sobre la mesita de los suplementos culturales en su cuarto. Por eso se dejó apretar un momentito aunque sin corresponder. Se quedó sin aire. —Me han robado a mi hijo. Abrelatas se puso a llorar sobre el hombro del exinvestigador de la policía. Las voces en derredor se acaloraron. El viejo amenazó con un sopapo bien puesto, pero el de la bicicleta esgrimía la vieja guardia inglesa. Otros se carcajeaban. El niño observaba todo. La neblina terminó suspendiéndose hacia el cielo. El petulante se aisló del problema. Se fue caminando hacia la iglesia a la misa de gallo. Seguramente era un exalumno de algún colegio de viejos curas franquistas. —De la morgue. Me lo han robado de un día al otro. La gente se dispersó carcajeando e insultando. El viejo se había dado el gusto de intentarlo, pero el joven lo esquivó rápidamente con un quiebre de cintura pese a la bicicleta apoyada contra su cadera. Amagaron un par de veces más y luego cada quien se fue por su camino. El puente se vio, en pocos segundos, vacío de gente pero atestado de colectivos humeantes y motorizados enojados. El río tronaba arrastrando un lote de piedras. Sin embargo, se podía hablar con confianza. Blanco se acodó en la baranda del puente mirando las aguas ligeras. Después miró al hombre de reojo. —¿Se te ha muerto tu hijo, Abrelatas? ¿Y te lo han robado? —Me lo han matado, jefe. Estaba recién en sus primeras experiencias como independiente. Era autista. Me lo han asfixiado con una cuerda y una bolsa de basura. Y me lo han robado de la morgue mientras yo buscaba la lana para el cajón. El Abrelatas se limpió una lágrima furtiva del enfermo ojo derecho. —¿De quién sospechas? ¿Conoces a los de su especialidad? El Abrelatas suspiró. Su nuevo oficio lo había ablandado del todo. Se le llenaban los ojos de lágrimas. Se le quebraba la voz y buscaba consuelo. No parecía un exdelincuente común. Un hombre con trajín en las celdas de la policía y el patio de tanta cárcel. A Blanco le fastidió su sentimentalismo cursi. Parecía un hombre cualquiera. Un blandengue. Un hombre que tuvo abuelos, papás, hermanos y una familia numerosa los domingos en el paseo El Prado. Insistió: —¿O habrá sido un policía? Volvió a mirar al aparecido. El tráfico del puente se iba raleando y el río parecía haber disminuido de caudal. Pero el Abrelatas tenía la misma cara plana de un principio. Sin reacción. Puro desánimo y ojeras violetas y salpicadas de granitos con pus. Un premuerto. —Es lo mismo, jefe. Ambos oficios son primos hermanos. Quizás un hampón me lo ha matado y un policía me lo ha robado. O al revés. Qué se yo. Pero me quiero morir. ———————— Autor: Gonzalo Lema. Título: Que te vaya como mereces. Editorial: Roca Editorial. Venta: Amazon, Fnac

lunes, 8 de mayo de 2017

Liliana Colanzi en el Bogotá 39


El Hay Festival ha presentado a los escritores latinoamericanos con menos de 40 años que representan la renovación de la vena literaria en América Latina, entre ellos se encuentra la boliviana Liliana Colanzi (Santa Cruz de la Sierra), dice la nota:
Tienen menos de 40 años y representan a 15 países de América Latina. Pero su trabajo trasciende la geografía y aspira a coincidir, sin más, con la buena literatura. Sin fronteras. El Hay Festival anunció ayer la lista de los 39 mejores autores de ficción de la región bautizada como Bogotá 39. Son, entre otros, el cubano Carlos Manuel Álvarez; el ecuatoriano Mauro Javier Cárdenas, los colombianos Felipe Restrepo Pombo, director de la revista Gatopardo, Giuseppe Caputo o Juan Cárdenas; el chileno Gonzalo Eltesch; los peruanos María José Caro, Claudia Ulloa Donoso y Juan Manuel Robles; los argentinos Mauro Libertella o Samanta Schweblin; los mexicanos Valeria Luiselli o Daniel Saldaña París. Son algunos de los nombres de esta suerte de canon literario, presentado en la Feria del Libro de Bogotá (FILBO), cuya primera selección fue difundida hace diez años en la misma ciudad y proyectó a escritores como Daniel Alarcón, Guadalupe Nettel o Juan Gabriel Vásquez, "ayudándoles a darse a conocer fuera de sus países e incluso del mundo hispano".
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