Mostrando entradas con la etiqueta uruguay. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta uruguay. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de abril de 2019

Poetisa uruguaya Ida Vitale Premio Cervantes


El Premio Cervantes de Literatura, considerado el Nobel de las letras castellanas, se entrega cada 23 de abril en conmemoración a la fecha de muerte de Miguel de Cervantes; este año el Premio ha recaído en favor de la vate uruguaya Ida Vitale por ser su lenguaje uno de los más reconocidos, como se señalo en El País; dice la nota:

Un final improvisado lo dijo todo. Ida Vitale (Montevideo, 1923) había finalizado su discurso. Acalló los aplausos con un gesto. “Querría hacerme perdonar la audacia de venir aquí, a este lugar, y meterme a hablar de Cervantes”. Solo después descendió las escaleras del púlpito laico del paraninfo de la Universidad de Alcalá de Henares, donde esta mañana ha recibido el Premio Cervantes 2018 de manos del rey Felipe VI. Había dicho lo que no estaba escrito y quería decir, una de esas “cosas absurdas y desacomodadas” que le salen del alma, como los besos que envió con la mano al público al recoger el premio y al Rey tras escuchar su discurso. Si una estadística tuviese sentimientos, se podría concluir que al Premio Cervantes le gustan tan poco las escritoras como los autores uruguayos. Con Ida Vitale mitigó una pizca ambas cojeras. Ayer se convirtió en la quinta mujer en recibir el galardón y el segundo autor uruguayo, tras Juan Carlos Onetti (1980), compañero de filiación poética de la propia Vitale: la Generación de 1945. Incluso en una ceremonia protocolaria, ensayada ya en más de 40 ocasiones desde que se concedió el premio por primera vez en 1976, afloró esa naturaleza híbrida de la poeta uruguaya, tan dotada para la erudición como para la espontaneidad. “Ahora seres benévolos y palpables movieron las piezas de un superior ajedrez, situándolas en posición favorable y acá estoy, agradecida, emocionada”, señaló ante un auditorio con más poetas que políticos, salvo algunas excepciones obligadas como la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, y el ministro de Cultura, José Guirao. Confesó Vitale que, pese a su escepticismo, mantiene cierta confianza infantil en las coincidencias. Estos días, mientras el discurso rondaba por su cabeza, escuchó en dos ocasiones por casualidad Pompa y circunstancia, de Elgar, cuya pertinencia hoy habría quedado fuera de duda. También que al reordenar su biblioteca en Montevideo descubrió un apego a prueba de mudanzas y exilios por El Quijote, cuyas ediciones repetidas la acompañan aunque escasee el espacio. Un libro en el que ha depositado, como un pensamiento mágico, la capacidad “de precipitar hacia mí la buena voluntad del azar”.
Continua leyendo la nota aquí
Sobre la autora

lunes, 13 de abril de 2015

Adiós a Eduardo Galeano


Se fue Eduardo Galeano, importantes noticias desde Miami dicen que el Gobierno de Fidel Castro caerá pronto; escritor trascendental para las letras americanas, debo confesar que me cautivó con tres de sus obras: Memorias del Fuego, Fútbol a sol y sombra y la monumental Venas Abiertas, parte de mi formación devienen de ellas. Dice la nota:
El escritor uruguayo Eduardo Galeano ha muerto este lunes a los 74 años de edad en Montevideo, según ha confirmado su editorial a este periódico. El pasado viernes ingresó en un hospital como consecuencia de un cáncer de pulmón. Desde su publicación en 1971, Las venas abiertas de América Latina se ha convertido en un clásico de la literatura política latinoamericana. Su obra, entre la que también destaca Memoria del fuego (1986), ha sido traducida a una veintena de idiomas. Antes de convertirse en un intelectual destacado de la izquierda latinoamericana, Galeano trabajó como obrero de fábrica, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco, entre otros oficios. ampliar foto Eduardo Galeano visto por Miguel Rep. Las venas abiertas de América Latina se publicó cuando Galeano tenía 31 años y, según reconoció después el propio escritor, en aquella época no tenía la formación suficiente para rematar la tarea. “[Las venas abiertas] intentó ser una obra de economía política, solo que yo no tenía la formación necesaria”, dijo.

jueves, 29 de mayo de 2014

Veinte años de la partida de Onetti



Este treinta de mayo se recuerdan veinte años de la muerte del escritor Juan Carlos Onetti (Uruguay), fallecido en Madrid el año 1994, dice la nota:
“¿Quién se va a acordar de Onetti dentro de 20 o 30 años?”. Esa pregunta que se hacía el propio Juan Carlos Onetti llega ahora a su primer tiempo: hace 20 años, el 30 de mayo de 1994, murió en Madrid el escritor uruguayo. Una pregunta que ya antes de fallecerr empezó a tener respuesta positiva y que ha aumentado en cascada en dos décadas. La penúltima respuesta llega en la voz de Dorothea Muhr, Dolly, la mujer con la que vivió desde los años cincuenta. Ella ha vuelto a Madrid estos días. Recuerda, no, evoca al escritor con ráfagas acerca de su vida, creando una especie de homenaje a uno de sus títulos más conocidos, Dejemos hablar al viento,añadiendo aquí, “sobre Onetti”. “¿Quién se va a acordar de Onetti dentro de 20 o 30 años?”, cuenta Dolly que decía con frecuencia el autor de El pozo, El astillero, La vida breve o Juntacadáveres. Es la reflexión de esta mujer de 89 años, violinista, en el madrileño Centro de Arte Moderno, donde se han preparado varios homenajes. “Cómo no se van a acordar si era un adelantado a su tiempo. Y su tiempo es más este”. Onetti frente al mundo pero alejado del ruido de la vida. El murmullo entrando por su ventana en Madrid, donde llegó exiliado de la dictadura de su país y tras haber estado preso. Sus lectores que no paran de crecer y los escritores que no cesan de reivindicarlo y convertirlo en uno de los autores latinoamericanos más admirados por ellos. Empezando por Mario Vargas Llosa. Era anterior al boom latinoamericano junto a Borges, Rulfo o Asturias, entró en él sin mucha alharaca, y siguió de largo. Jóvenes autores hablan de él. El Nobel surafricano J. M. Coetzee ha pedido novelas suyas, cuenta Dolly. El escritor, nacido en 1909, se adelantó tanto que le quedó tiempo para estar en casa, en cama, con su whisky, con sus charlas. Existencialista, moderno, avanzado… Onetti no creía del todo lo que ocurría a su alrededor. “No porque no creyera que fuera bueno, sino porque no le interesaba ser una especie de servidor de la fama”. Dejemos hablar a su mujer con su musicalidad argentina en estos recuerdos sueltos como el viento que va y viene... “Él solo quería leer, quería escribir, quería estar en su hogar”. “No eligió ser así, no pensó en ser así, un poco aislado y todo eso. Simplemente era así”. “Tal vez lo único que le alteró fue cuando le concedieron el Cervantes en 1980. La noche anterior a recibirlo, del 22 al 23 de abril, ¡no durmió nada! Luego no asistió a la fiesta. Así es que me tocó ir a mí a poner la cara”. “Una de nuestras pasiones era la novela negra. Nos intercambiábamos libros y teníamos nuestras propias claves”. “Se habla mucho de los autores que le gustaban o lo habían influido como Faulkner o Joyce o Proust… ¿Conrad? Pocos hablan de Conrad y le apasionaba”. “Periodista fue su primer trabajo. En una agencia de noticias. Le gustaba informar de la Segunda Guerra desde Buenos Aires porque era el primero que se enteraba de lo que sucedía. A veces hablaba de lo mucho que le había enseñado el periodismo: te enseña a contar a ir al grano, de lo que en verdad interesa a la gente”. “Se ha hablado tanto de su existencialismo, su lado pesimista y esas cosas… La verdad es que le molestaba que se insistiera tanto en su parte de sombras. Creía, y yo también, que tenía un poco de todo. Encara la realidad”. “Y tenía un gran humor sin que fuera muy bien entendido”. “Se rebelaba contra la decadencia. Le dolía envejecer”. “Tenía una gran capacidad para expresar y hacerle sentir al lector cosas que este aún no había vivido”. “Y la música. Era fanático de Gardel. Le encantaba la música clásica… Bach… Beethoven… Shostakóvich… ¡Todo eso después de Gardel, claro!”. “No releía sus obras. No leía críticas. Decía que, como el perro, no volvía sobre su vómito”. “Cada vez que lo leo me enternezco. Y me río. Y comprendo”. “Madrid, gracias a los amigos, fue el lugar para refugiarse de la dictadura uruguaya que lo amargó tanto. Su habitación aquí era un trozo de Uruguay”. Y las ráfagas evocadoras de Dorothea Muhr siguen por Madrid. La violinista habla, y a su alrededor parece acudir un pasaje de Dejemos hablar al viento, escrita en Madrid y con la cual Onetti cerró el ciclo de Santa María, donde hay poco espacio para el amor, todos están abatidos por los sueños y las realidades; menos una pareja de ancianos que venden cuerdas para violín sin haberse dejado de querer “mediante la ironía, la burla y la ineludible ternura”.

lunes, 27 de agosto de 2012

Galeano hospitalizado

El escritor uruguayo se encuentra hace dos días hospitalizado pero estable, dice la nota de La Razón:
El escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor de "Las venas abiertas de América Latina", está hospitalizado en un centro asistencial privado de Montevideo para realizarle estudios médicos, dijo a la AFP una fuente sanitaria. Galeano, de 71 años, "está internado y se le están practicando muchos estudios, está consciente y hasta se anima a firmar libros al personal del hospital", señaló la fuente, bajo condición de anonimato. En el Hospital Británico de Montevideo, donde Galeano fue ingresado para una serie de análisis, se negaron a brindar datos oficiales sobre la salud del escritor. El miércoles, un mensaje en su página oficial agradecía y declinaba las múltiples invitaciones que recibe periódicamente el escritor. "Eduardo agradece de corazón los cientos de convites que le llegan a diario a través de esta página y de su página de seguidores en Facebook", señaló el breve comunicado. "Sin embargo, se ve obligado a declinarlos debido a la aguda sobredosis de entrevistas, charlas y demás eventos que ha tenido este año, sumada a los compromisos ya agendados, a la salud que escasea, las hojas que aguardan en blanco y a todas esas calles de Montevideo que andan sin andar", añadió. En su página oficial de seguidores en Facebook (Don Eduardo Galeano) se informó en tanto que el escritor "ha sido internado en una clínica de Montevideo para tomarse una serie de exámenes de rutina". "Esta semana nos escribió que hablar de su salud es 'una cosa que aburre', así que esperemos que pronto vuelva a hablarnos de temas más animados", añadió el sitio, que mostraba más de 400 mensajes de sus seguidores deseándole una pronta recuperación. Periodista, narrador y ensayista, Galeano es conocido en el mundo por su ensayo de 1971 "Las venas abiertas de América Latina", en el que denunció la opresión y amargura del continente y que fue traducido a una veintena de idiomas. Entre sus obras destacan además "La canción de nosotros" (1975), la trilogía "Memoria del fuego" (I - Los nacimientos, 1982, II - Las caras y las máscaras, 1984, y III - El siglo del viento, 1986), "El libro de los abrazos" (1989), y "El fútbol a sol y a sombra" (1995). Su libro más reciente es "Los hijos de los días" (2012), una suerte de calendario que relata 366 historias -una para cada día del año- de hombres y mujeres, célebres o anónimos, y diversas anécdotas que el autor rescata del olvido. El escritor, de conocida militancia izquierdista, ha recibido todo tipo de reconocimientos, desde ser declarado Ciudadano Ilustre por el Comité de Representantes Permanentes del Mercosur, hasta la Orden de Mayo al Mérito en grado de Comendador otorgada por el gobierno argentino o la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid. Obtuvo el premio Casa de las Américas en dos ocasiones (en 1975 y en 1978) y su trilogía "Memoria del Fuego" recibió en 1989 el American Book Award, distinción que otorga la Universidad de Washington. En 2010 recibió el prestigioso premio sueco Stig-Dagerman, otorgado "porque su escritura apoya en forma inquebrantable a todos aquellos que están marginados y condenados".
Página oficial del autor

viernes, 6 de abril de 2012

Galeano entrevistado por Revista Ñ

Con motivo de la Feria del Libro de Buenos Aires y la publicación de su último libro "Los hijos de los días", Revista Ñ aprovechó para entrevistar al escritor uruguayo, lee parte de la entrevista:

-Si bien viaja seguido a Buenos Aires, la Feria del Libro no es un lugar que lo tenga como habitué. ¿Qué lo tentó a viajar ahora? -Es verdad, hace mucho tiempo que no voy a la Feria y no recuerdo cuánto hace de eso. ¿Qué me tentó? No lo sé. Creo que esto mismo, esto de no ir hace mucho tiempo porque, por lo demás, es decir por mi contacto o comunicación con los argentinos, con los lectores argentinos y con toda la gente, eso que llaman público, que es una palabra complicada de usar porque parece que uno estuviera vendiendo un espectáculo y no es así, siempre ha sido excelente y muy intensa, muy verdadera. El año pasado, por ejemplo, estuve en Tucumán, Jujuy y otros lugares y fue realmente increíble, porque tuve la sensación, y además sentí, que las palabras pueden tener dedos, es decir, que tocan a quien las lee y que esa relación casi física de la palabra con el lector vibra con mucha intensidad. Esto lo siento cada vez que cruzo el charco y me reencuentro con ese país que también siento que es mío. -¿Por qué? -Por muchas cosas, pero al fin y al cabo por una experiencia que para mí fue formidable: la revista Crisis, que fundé y dirigí casi hasta el final. Con Crisis queríamos demostrar que la cultura popular existía, que la cultura no era la que las voces del poder señalaban como tal sino que era otra cosa con fuerza propia y que lograba expresar una memoria colectiva. -Crisis no fue sólo una revista cultural emblemática sino también una revista cultural que se vendía y mucho. -Algo que era raro, sí. Es cierto, Crisis se vendía muchísimo y no te miento si te digo que llegamos a vender más de 35 mil ejemplares. Eso fue antes de que la crisis económica se llevara por delante a la revista Crisis. En un punto se hizo insostenible seguir adelante porque el precio del papel impreso no compensaba el costo del papel desnudo. Parece mentira que una revista que daba superávit y que pagaba sueldos decorosos a un equipo muy mínimo de gente no se pudiera bancar más. Pero así fue y así se fue una de las más lindas funciones que tuve y que muchos teníamos: reivindicar una manera de promover la cultura, una manera que no era la tradicional. Como dije recién, en Crisis creíamos que la cultura era una forma de comunicación o no era nada, por lo tanto, de lo que se trataba era de comunicarse. -Pero comunicarse implica un ida y vuelta. ¿Eso lo logró? -Sí, porque nosotros no sólo escribíamos para ser leídos, también tratábamos de recoger las voces de la calle y de la realidad y en eso sí que hubo idas y vueltas. Mientras la revista duró sus 40 números, que por cierto dejaron una huella dentro y fuera del país, lo logramos. Fue una experiencia exitosa, porque pudimos darle su espacio a las voces jamás escuchadas o rara vez escuchadas. Por eso siempre digo que discrepo con mis buenos amigos de la Teología de la Liberación cuando dicen que quieren ser la voz de los que no tienen voz. Eso no es así. Todos tenemos voz y algo que decir, algo que merece ser escuchado, celebrado o perdonado por los demás.

Sigue leyendo la entrevista aquí

viernes, 16 de marzo de 2012

En abril: Los hijos de los días de Galeano


Eduardo Galeano viene escribiendo el libro desde el 2008, dice la nota de http://www.estandarte.com/:
Eduardo Galeano publicará nuevo libro en abril, Los hijos de los días, en Siglo XXI Editores, simultáneamente en Argentina, México y España. Galeano ha venido trabajando en esta obra desde la publicación de Espejos. Una historia casi universal, en 2008. Los hijos de los días reúne 366 historias, una para cada día del año. En ellas, Eduardo Galeano capta instantáneas que reflejan la vida de hombres y mujeres célebres o anónimos. Hechos sorprendentes o curiosos, situados en diversas épocas y lugares, que muestran las fragilidades de personajes conocidos y la grandeza de los ignorados. La obra se convierte así en un original calendario, capaz de revelar todo lo que esconde la sucesión previsible de los días. Eduardo Galeano nació en Montevideo (Uruguay) en 1940. Desde principios de 1973, vivió exiliado en Argentina y luego en la costa catalana. A principios de 1985 regresó a Montevideo, donde actualmente vive, camina y escribe. Es autor de varios libros, traducidos a numerosas lenguas. En ellos comete, sin remordimientos, la violación de las fronteras que separan los géneros literarios. A lo largo de una obra donde confluyen la narración y el ensayo, la poesía y la crónica, sus libros recogen las voces del alma y de la calle, y ofrecen una síntesis de la realidad y su memoria. Ejemplos de esta poética delicada y comprometida a la vez, y testimonio de sus pasiones más arraigadas son el ya clásico Las venas abiertas de América Latina, Nosotros decimos no, Vagamundo, La canción de nosotros, Días y noches de amor y de guerra, Ser como ellos, la trilogía Memoria del fuego, El libro de los abrazos, Las palabras andantes, El fútbol a sol y sombra, Patas arriba y Bocas del tiempo.
Más información en:

Biografía
Página oficial
Twitter de Galeano

Sergio Ramirez premio Bienal de Novela "Mario Vargas Llosa"

El escritor nicaragüense Sergio Ramirez se alza con el premio de la VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa con su obra "El caballo dora...