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sábado, 7 de noviembre de 2020

Kodama encuentra texto inédito de Borges


Jorge Luis Borges, un grande entre grandes, aún sigue sorprendiendo, su viuda Maria Kodama a informado del hecho de haber encontrado un texto inédito del escritor platense. De acuerdo con lo mencionado por la viuda todo lo debemos al virus chino (COVID-19), pues, gracias a la pandemia causada por éste y al consiguiente encierro la esposa del prosista se propuso a tarea de ordenar papeles del cuentista, y oh sorpresa, encontró un inédito.

De acuerdo con la secretaría, amante y esposa del escritor, éste dictó le dictó el texto siete meses antes de su fallecimiento. El documento se refiere a la orden de fusilamiento que el abuelo de Borges, Francisco Borges, militar, dio contra la vida de un desertor Silvano Acosta. La lectura del texto muestra cierto grado de culpabilidad del autor para con los actos del antecesor. 

«Desde el momento de nacer contraje una deuda, asaz misteriosa, con un desconocido que había muerto en la mañana de tal día de tal mes de 1871. Esa deuda me fue revelada hace poco, en un papel firmado por mi abuelo, que se vendió en subasta pública. Hoy quiero saldar esa deuda. Nada me costaría fantasear rasgos circunstanciales, pero lo que me ha tocado es lo tenue del hilo que me ata a un hombre sin cara, de quien nada sé salvo el nombre, casi anónimo ahora, y la perdida muerte», dictó Borges. 

El texto será resguardado por la Fundación Internacional Jorge Luis Borges.

sábado, 13 de junio de 2020

Se viene "Medio siglo con Borges" de Vargas Llosa


El Nobel peruano anunció en El País (España) la publicación de su nuevo libro "Medio sigo con Borges"; lo hizo a través de su artículo en el que publicó una conversación entre él y el maestro argentino. Dice la nota de El Clarín:

“Si tuviera que nombrar a un escritor de lengua española de nuestro tiempo cuya obra vaya a perdurar, a dejar una huella profunda en la literatura, citaría a ese poeta, cuentista y ensayista argentino que le prestó su apellido a Graciela Borges, a Jorge Luis Borges”, escribe Mario Vargas Llosa en una nota publicada este sábado en el diario El País, de España. El artículo reproduce una conversación –hasta ahora inédita– que el Nobel peruano mantuvo con el escritor argentino en 1981 y que formará parte del libro Medio siglo con Borges, editado por Alfaguara y de próxima aparición en tierras españolas y aún sin anuncio de publicación en Argentina. De todos modos, desde el 18 de junio, se podrá acceder a la versión digital, a 8,99 euros (702 pesos).

El libro de 112 páginas recopila ensayos, artículos, críticas, entrevistas y conferencias sobre Borges escritas por Vargas Llosa, nacido en Arequipa hace 84 años. La que reproduce en El País, cuenta el propio autor de Conversación en La Catedral, “tuvo lugar en el modesto departamento del centro de Buenos Aires donde vive, acompañado de una empleada que le sirve también de lazarillo, pues Borges perdió la vista hace años, y de un gato de angora al que ha bautizado con el nombre de Beppo porque, nos dijo, así se llamaba el gato de un poeta inglés que admira: Lord Byron”.

En la charla que permanecía desconocida hasta el momento, Vargas Llosa, gran observador, le pregunta a Borges por qué no conserva libros escritos por él en su biblioteca: “Cuido mucho mi biblioteca. Quién soy yo para nombrarme con Schopenhauer...”, alega el autor de El Aleph, de respuestas cortas a lo largo de la conversación.

Borges asegurará que el nacionalismo es “uno de los grandes males de nuestra época” (la entrevista es de 1981), “un mal que corresponde a las derechas y a las izquierdas”. “¿Cuál es el régimen político ideal para usted, Borges?”, indaga Vargas Llosa. “Yo soy un viejo anarquista spenceriano –contesta Borges– y creo que el Estado es un mal, pero por el momento es un mal necesario. Si yo fuera dictador renunciaría a mi cargo y volvería a mi modestísima literatura, porque no tengo ninguna solución que ofrecer. Yo soy una persona desconcertada, descorazonada, como todos mis paisanos”.


Por su parte, El Cultural, la revista cultural del diario El Mundo, también de España, también se hace eco de la inminente publicación del libro de Vargas Llosa, con quien pudo concretar una charla a la distancia debido a la cuarentena por coronavirus. El autor de La fiesta del Chivo habló sobre sus recuerdos de Borges y su importancia en las letras. Incluso lo ubica como el más importante en lengua española: “Creo que Borges es el escritor más importante de nuestra lengua en la actualidad. Figura ya entre los clásicos y tal vez si hay que compararlo con alguien habría que hacerlo con Quevedo, por quien sintió siempre gran admiración y del que hizo una espléndida antología hace muchos años”.  

Vargas Llosa contó que no leyó el Borges, de Adolfo Bioy Casares, libro que le produjo “una gran repugnancia desde que lo vi publicado y no lo he leído ni lo haré. Me parece inmoral que todas las conversaciones privadas que tenía Borges con Bioy Casares, este las grabara o reprodujera posteriormente, pensando en un libro póstumo”.

Sobre los imitadores de Borges, aseguró: “El estilo y los temas de Borges son absolutamente personales y, por eso, Borges no tiene imitadores válidos, a diferencia de Faulkner o Joyce. A sus imitadores, Borges los mata, es decir, los anula y delata como 'borgesitos'. Muchos autores de distintas generaciones y de distintas lenguas han tratado de imitarlo y, en vez de empujarlos hacia la originalidad, se delataron como imitadores. Es un caso curioso, porque lo general es que los grandes escritores estimulen y orienten a los más jóvenes y les permitan encontrar su propia voz, pero hasta en esto es Borges un caso único”.

PC

viernes, 2 de junio de 2017

La esencia de Borges


Este 14 de junio se conmemora treinta años de la muerte de Jorge Luis Borges (Argentina), la Real Academia de la Lengua Española (RAE) publica dentro de sus obras conmemorativas una selección de escritos del mayor autor rioplatense bajo el título "Borges esencial"; dice la nota:


Aunque llega tarde, la coartada del 30 aniversario de la muerte de Jorge Luis Borges (14 de junio de 1986) sigue siendo válida para recuperar su obra. El noveno ejemplar de las Ediciones Conmemorativas impulsadas por la RAE y la ASALE, que nacieron en 2004 con la publicación de la primera parte del Quijote, está dedicada al literato argentino. Bajo el marchamo «Borges esencial» (Alfaguara), José Luis Moure, presidente de la Academia Argentina de las Letras, recoge una selección de obras del autor que intentan retratarlo en todas sus facetas: cuentista, poeta, ensayista, letraherido. «El título, acertado, encierra en sí mismo una redundancia: decir Borges esencial es decir dos veces esencia», explicó Darío Villanueva, director de la RAE, en la presentación del volumen. El académico recordó que la voz del argentino, en cualquiera de los géneros que cultivó, siempre estuvo definida por la búsqueda de la naturaleza íntima de las palabras. «A la obra de Borges se le puede aplicar perfectamente la definición de poesía dada por Antonio Machado: palabra esencial en el tiempo. Es una figura incomparable, una isla en el mar de la excelencia literaria en español», explicó Villanueva. El escritor José María Merino, miembro de la RAE, elogió la selección de Moure por haber conseguido englobar las mayores obsesiones narrativas y temáticas del escritor: la difusa frontera entre la realidad y la ficción, el asunto del doble, el mundo onírico, la idea del universo como creación mental, el concepto del tiempo en todas sus perspectivas, el gusto por lo enigmático y lo laberíntico. En otras palabras: «Borges esencial» atrapa un infinito en tapa dura y 800 páginas. De la prosa borgiana, el volumen recoge la totalidad de «Ficciones» y «El Aleph», que se complementan con algunos de sus ensayos más destacados y algunas de sus creaciones en verso, muy valoradas por el argentino, que siempre quiso pasar a la historia como poeta. En 1963, en una entrevista concedida a L'Express, afirmó: «¡Un poeta, evidentemente! ¡Creo que no soy sino eso! Un poeta torpe, pero un poeta... espero». «Borges esencial» es una buena forma de acercarse a un autor «más citado que leído» y «un señor divertido si uno no lo impide», apuntó Teodosio Fernández, de la Academia Chilena de la Lengua. El teórico destacó las múltiples caras del literato, con en el que nunca se pueden certezas, pues él mismo se reescribía una y otra vez. «No puede haber sino borradores. El concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio», escribió el argentino en «Discusión» en 1932. Fernández no pudo evitar citar al propio Borges para hablar de lo que significa ser un clásico de la literatura, una etiqueta que ya no es extraña para referirse a la obra del argentino. «Clásico», escribió, «es aquel libro que una nación o grupo de naciones o el largo tiempo han decidido leer como si en sus páginas todo fuera deliberado, fatal, profundo como el cosmos y capaz de interpretaciones sin término». «Muchas de estas características están en Borges», confirmó Fernández. Sin embargo, el académico también recordó que el escritor se cuidó de dar demasiada importancia al marchamo y que advirtió del «peligro de afirmar que existen obras clásicas y que lo serán para siempre».
Borges un mal tipo


miércoles, 20 de abril de 2016

Borges infinito


Alguna vez oí decir, tal vez lo leí, que los argentinos se dividen en peronistas y antiperonistas, pero todos coinciden que el mas grande de sus letras es Jorge Luis Borges, quien con su obra se volvió infinito como dice la nota:
Quienes lo han leído lo saben: la obra de Jorge Luis Borges (1899-1986) es infinita. No en el sentido numérico del término, sino en el de la hermosa acepción que recoge el Diccionario: «Que no tiene ni puede tener fin ni término». Bajo esa premisa se articula la muestra que mañana abre sus puertas en la Casa de América y que recorre la vida y la producción literaria del genio argentino, coincidiendo con el 30 aniversario de su muerte.  «El infinito Borges» propone un recorrido biográfico repleto de publicaciones (están todas las primeras ediciones de sus libros, en orden cronológico), obras en colaboración (especialmente con Bioy Casares, en una hermosa comunión de dos escritores), retratos y multitud de objetos personales que completan una colección de más de 300 piezas, la mitad de ellas nunca expuestas antes.  Tras una primera pincelada familiar, con ilustraciones de su hermana Norah, descubrimos al Borges tantas veces retratado y nos detenemos en esa fotografía que Pepe Fernández le hizo en el Hotel d’Alsace de París, donde murió Oscar Wilde. Era Borges un tipo tímido, de esos que miran a la cámara con recelo. Pese a todo, al llegar Perón al poder y sufrir la humillación de ser convertido en Inspector de Aves y Conejos, empezó a dar conferencias, siendo esa faceta suya (testimoniada en esta muestra) una de las fundamentales de su obra a juicio, por ejemplo, del gran Ricardo Piglia. Solía defender el autor de «El Aleph» (una de las joyas de esta exposición es la edición que perteneció a Julio Cortázar) que él no leía ningún libro que no tuviera, al menos, 50 años. Por eso, quizás, tradujo con esmero obras de Virginia Woolf, Faulkner o Walt Whitman, todas presentes en «El infinito Borges». Y como colofón un recuerdo de los dos años que Borges pasó en España, con el volumen de «Wine, Water and Songs», de Chesterton, que compró en Granada en 1919 y firmó a lápiz en el reverso. Sin olvidar su relación con el cine, que descubrió en su juventud (escribió varios guiones), o su amor por el tango, llegando a musicalizar varios de sus poemas.

lunes, 9 de noviembre de 2015

A subasta prólogo escrito por Borges

Foto ABC

La casa británica de subastas Bonhams pondrá a subasta el prólogo de "Crónicas Marcianas" escrito a mano por Jorge Luis Borges a requerimiento de Francisco Porrúa. Dice la nota del ABC:
Bonhams pondrá a la venta, el próximo 11 de noviembre, el manuscrito del prólogo de las célebres «Crónicas Marcianas», de Ray Bradbury, escrito a mano y firmado por Jorge Luis Borges. La casa de subastas ha fijado un precio estimado de salida de entre 20.000 y 30.000 libras (27.880 euros y 41.821 euros). En la venta destacan, además, otras importantes obras de la literatura en español como una edición del primer libro publicado por Federico García Lorca, «Impresiones y paisajes», y una de las primeras cartas del poeta a su amiga Emilia Llanos. Francisco Porrúa, editor y traductor de la edición española de «Crónicas Marcianas», encargó a Borges que escribiera el prólogo de la novela, que, en 1955, se convirtió en el primer volumen de Ediciones Minotauro. En su prólogo, el argentino hizo su famosa aseveración «ya el Renacimiento observó, por boca de Giordano Bruno y de Bacon, que los verdaderos antiguos somos nosotros y no los hombres del Génesis o de Homero... ¿Qué ha hecho este hombre de Illinois me pregunto, al cerrar las páginas de su libro, para que episodios de la conquista de otro planeta me pueblen de terror y de soledad?».

viernes, 6 de abril de 2012

Maria Kodama enjuicia a escritor experimental

Kodama, la viuda de Borges, enjuicia a escritor que experimentó con "El Aleph", dice la nota de Revista Ñ:

Los procedimientos son herramientas propias de cada arte. Por ejemplo, el del par dispar. Un personaje muy gordo y otro muy flaco, como Laurel and Hardy y Olmedo y Porcel, por ejemplo, son una fórmula de éxito en la comedia. Otra, también muy exitosa, es la del enfrentamiento del gigante con el pequeño. Sí, como David y Goliat o el Cíclope y Odiseo. De eso, de procedimientos y de fuerzas muy diferentes, se trata esta nota. El escenario de este duelo es la Secretaría 110 del Juzgado Número 3. El título, “Demanda por infracción de los artículos 72 y 73 de la Ley 12,723”, –la de propiedad intelectual. Es un delito de la familia de las defraudaciones. La pena, hasta seis años de cárcel. Los contendientes, María Kodama –no hace falta aclarar de quién se trata–, y Pablo Katchadjian, un escritor argentino nacido en 1977 y apreciado sobre todo por otros escritores, por su diestro manejo de diversos procedimientos literarios y el cultivo de una poética del absurdo. La cosa es así: el escritor joven tiene una muy pero muy pequeña editorial que se llama Imprenta Argentina de Poesía (IAP). En ese sello sacó un librito donde hizo uso de uno de esos procedimientos de los que hablábamos al principio: intervino El Aleph, el famosísimo cuento de Borges. ¿Qué hizo? Lo engordó. Literalmente, le agregó palabras, hasta que las 4 mil originales llegaron a 9.600. Y así se llama el librito: El Aleph Engordado. Termina con una aclaración del autor, que, por si hiciera falta, explica que “el texto de Borges está intacto pero totalmente cruzado por el mío”. La tirada fue de 200 ejemplares. Este procedimiento, intervenir las obras ajenas, tiene una larga tradición en la literatura y el arte. Para empezar, podemos recordar una obra de Duchamp, LHOOQ (ver recuadro). El título es complicado, pero la obra no: agarró una reproducción de la Gioconda, le pintó bigote y barbita, le puso un título y lista la obra de arte. A ese tipo de intervenciones, Duchamp las llamó ready made. En literatura, a procedimientos semejantes se los llama intertextualidad. Hay de varias clases. Por ejemplo, se toma un personaje de otro autor y se escribe sobre él. Ultimamente lo hizo el francés Michel Lafon, en su novela Un día en la vida de Pierre Menard. El personaje sale de otro cuento muy famoso de Borges, “Pierre Menard, autor del Quijote”: un escritor francés que se propone escribir el Quijote en el siglo XX. Y lo hace: escribe tres capítulos de la obra de Cervantes. Copiados letra por letra. Pero es otro libro. Incluso el crítico que aparece en el cuento juzga que “el fragmentario Quijote de Menard es más sutil e infinitamente más rico que el de Cervantes”. Otro caso de intertextualidad que lo tiene de protagonista a Borges: un escritor salvadoreño, Alvaro Menen Desleal, escribió un libro que tituló Cuentos breves y maravillosos. El primer cuento se llamaba “Prólogo de Borges”: el centroamericano tomó frases encomiosas de, efectivamente, distintos prólogos de Borges, las mezcló, cambió los apellidos de los autores encomiados por el propio y listo. Borges terminó enterándose. Y parece que le resultó divertido, a juzgar por la carta que le escribió a quien lo había puesto al tanto: “No recuerdo haber escrito la generosa y acaso justa epístola que me atribuye el señor Álvaro Menen Desleal, a quien no conozco; sospecho que se trata de un ingenioso mosaico de frases mías, tomadas de diversos textos y amplificadas por el mismo señor A.M.D. Ya que el volumen consta de una serie de juegos sobre la vigilia y los sueños, queda la posibilidad de que mi carta sea uno de tales juegos y travesuras.” Otra pareja despareja la forman la lógica del mercado y las tradiciones de la literatura. Para explicarlas, fuentes que prefirieron guardar el anonimato contaron a Clarín que la defensa de Katchadjian –un abogado que además es un escritor y un crítico de culto, Ricardo Strafacce– propone como testigos expertos a Beatriz Sarlo, César Aira, Jorge Panessi y Leonor Acuña. Gente de Letras, claro. En esta instancia, está en manos del juzgado sobreseer a Katchadjian, o citarlo a indagatoria, imputarlo y elevar la causa a juicio oral y público. La estrategia de la defensa, según las fuentes citadas, es demostrar que no hay delito porque no hubo ni hay beneficio ecónomico en la operación de Katchadjian. Consultada por Clarín, María Kodama fue muy breve y contundente: “Toma todo el cuento sin pedir autorización. Hemos perdido el respeto a nosotros mismos, por eso no respetamos a los otros. Si uno usa algo que no es propio, lo mínimo que puede hacer es pedir permiso”

miércoles, 31 de agosto de 2011

Borges refutado con simples matemáticas

Tapa del libro publicado por Seix Barral


Entre las actividades realizadas por la conmemoración del 112° aniversario del nacimiento de Borges, se presento el libro "Borges y las matemáticas" de Guillermo Martinez quien refuta al autor de "El Aleph" con simples matemáticas, la nota de Revista Ñ dice:





Hay que quebrar una fe, la que Borges nunca se equivoca”, resumió al promediar su exposición Guillermo Martínez. El novelista, autor de Borges y la matemática, estaba al frente de la conferencia “Series lógicas y crímenes en serie”, durante las Jornadas Internacionales Borges Lector que transcurrieron en la Biblioteca Nacional a propósito del 112° Aniversario del gran escritor, y se disponía –a la manera de una demostración matemática– a convencer a su auditorio, entre incondicionales admiradores y avezados especialistas en la disciplina, que la matemática podía refutar a Borges, aunque la haya estudiado y leído.

Así se puede comprobar en la sala de exposiciones del primer piso del edificio de la calle Agüero, donde están exhibidos en vitrinas una serie de libros de su biblioteca personal que Borges donó a la Biblioteca cuando dejó el cargo de director, con notas de su puño y letra. Entre los ejemplares, están los Principios de matemática de Bertrand Russel, hay varios de ciencias, de física y budismo, además de literatura inglesa, que ejemplifican los diferentes ejes temáticos que fueron su permanente objeto de estudio, y que están publicados en Borges, libros y lecturas, el catálogo anotado que es edición de la propia Biblioteca.

Para su demostración, Martínez se valió de “La muerte y la brújula”, uno de los cuentos más emblemáticos de Borges, aparecido en Artificios (1944), donde el detective Erik Lönnrot y el comisario Treviranus se dedican a investigar tres crímenes que se van sucediendo en diferentes puntos de la misma ciudad y se aventuran resolver dónde ocurrirá un cuarto y así desentrañar el enigma. Asumiendo que todos los presentes en el auditorio que lleva el nombre de Jorge Luis Borges ya lo habían leído, Martínez reveló detalles de la trama y hasta del desenlace. Pero más allá de la riqueza literaria del cuento, su mirada se enfocó en lo que el propio Borges llamaba “las morfologías de las series de crímenes”.

Y comenzó la clase de matemática. Valiéndose de una pizarra, un marcador y una computadora, Guillermo Martínez explicó qué es una serie, dibujó círculos atravesados de cantidades determinadas de líneas rectas (e invitó a todos a dibujar), habló de los polinomios para llegar a la siguiente afirmación: la continuación de una serie lógica no necesariamente es única. “En Crímenes imperceptibles quise dar una pequeña primera lección informal sobre series lógicas a los lectores”, relató, y reconoció que por entonces recibió muchísimos mensajes de lectores que creían tener la respuesta para la continuación de su serie. Y la mayoría no se equivocó, pero… “Está bien, las series no tienen en principio solución única, pero quizás haya una manera de discernir cuál es la estéticamente más atractiva”, concedió.

El manuscrito de “La muerte y la brújula” está en poder del coleccionista privado Nicolás Helft. En él se puede ver, a cierta altura del relato, cómo Borges dibujó en el margen –“con el pulso tembloroso y sin regla”, según relató Martínez– una línea que corresponde al laberinto que imagina (uno que representa de algún modo al laberinto de Aquiles y la tortuga) como una línea recta que se va subdividiendo por la mitad. “Borges, a través de su detective ficcional, propone un acertijo para el que considera tiene una solución alternativa, que rompe con la que naturalmente se hubieran imaginado los lectores”, explicó Martínez, al tiempo que mostraba cómo una sola línea recta subdividida en cuatro era una respuesta superadora de un rombo cuyos vértices coincidían con los puntos cardinales (“si quitamos la información de contexto, aparecen otras soluciones posibles”, argumentó). Sin embargo, Borges "cae en la trampa" y cree que este laberinto es el definitivo.

La ambigüedad de las series lógicas que “refutó” a Borges, en definitiva, demuestran que los crímenes en serie son en general una superstición: “Sólo se puede esperar coincidir con el asesino, y Borges utilizaba muy bien la estética del razonamiento del detective”, definió Martínez una idea que, entre otras consecuencias, da por tierra con los test de inteligencia que utilizan estas series y que muestran, en definitiva, “un promedio sociológico”.

Así como la de Borges en este cuento es una de las soluciones posibles, pero no claramente la única, Beatriz Sarlo también invita en el prólogo del catálogo a pensarlo como un lector vanguardista, sin centro exterior a él mismo y con cierta ambigüedad: “Nada más lejos de la figura del Sabio que, aplicada a Borges, es un acto de veneración bobalicona”.


jueves, 25 de agosto de 2011

Siguen los festejos a Borges



Continuando con las conmemoraciones al escritor argentino, aquí un fragmento del artículo " Borges Infinito" del Blog de Editores (Planeta):


A Jorge Luis Borges se le puede interpretar como lector, como colega de profesión, e incluso desde las nuevas tecnologías, y siempre se llegará a la misma conclusión, su obra fascina por su complejidad y belleza.

Había nacido en Buenos Aires en 1899, precisamente otro 24 de agosto, en el seno de una familia rica con una profunda tradición militar – entre sus antepasados directos se encuentran los coroneles Isidro Suárez, y Francisco Borges- a la vez que literaria – su bisabuelo Edward Young Haslam fue un poeta romántico editor del periódico Southern Cross, y Juan Crisóstomo Lafinur, su tío abuelo paterno, fue un poeta y profesor de Filosofía-. De su familia también heredó la enfermedad congénita que acabaría por causarle la ceguera.

Borges fue un escritor enormemente mediático, y quizás uno de los primeros en llegar a ser una auténtica celebridad literaria. Aunque, si bien es cierto, esa notoriedad no se tradujo en un número de lectores equivalente. Al menos, no por completo.

De cualquier manera, su aportación a la literatura es sencillamente inmensa, con su magistral dominio del lenguaje, y su insultante erudición.


Google festeja a Borges




Entre los festejos realizados por el natalicio de Borges, se sumó el doddle de Google, aquí la nota de La Razón:





Como es habitual en Google, sus administradores modificaron el logo del portal para sumarse a una celebración u ocasión significativa, que en este caso es la conmemoración de los 112 años del nacimiento de uno de los más grandes escritores latinoamericanos de todos los tiempos, el argentino Jorge Luis Borges.

“Aunque la imagen no es muy afortunada, pues es difícil reconocer que el ilustrador reflejó a Borges o su universo ficcional, el hecho de que Google se haya acordado de un escritor sudamericano es algo destacado”, manifiesta Sebastián Antezana, escritor paceño, ganador del Premio Nacional de Novela 2007.

Efectivamente, en la ilustración se distingue la figura de un hombre de espaldas (supuestamente Borges), al lado de lo que parece ser una biblioteca (una de las obsesiones borgeanas) mirando edificios que, probablemente, remiten a ciertos escenarios de las ficciones creadas por el argentino.

Borges nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899 y falleció en Ginebra, Suiza, el 14 de junio de 1986. Durante sus casi 87 años de vida, el escritor dejó un legado abundante de cuentos, ensayos y poemas, y fue reconocido por el aporte de su obra a la literatura latinoamericana y mundial en muchas ocasiones, aunque nunca le confirieron el Premio Nobel.
Periodista(s): Willy Camacho - La Paz




miércoles, 24 de agosto de 2011

Borges 112




Hoy 24 de agosto, se recuerda un día más del nacimiento de Jorge Luis Borges. Aquí una nota publica al respecto en www.elintransigente.com:




BUENOS AIRES.- Jorge Luis Borges fue uno de los autores más destacados de la literatura del siglo XX. Publicó ensayos breves, cuentos y poemas. Su obra, fundamental en la literatura y en el pensamiento humano, ha sido objeto de minuciosos análisis y de múltiples interpretaciones, trasciende cualquier clasificación y excluye cualquier tipo de dogmatismo.

Nació en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899, y falleció Ginebra el 14 de junio de 1986. Hoy cumpliría 112 años.

Ciego a los 55 años, personaje polémico, con posturas políticas que le impidieron ganar el Premio Nobel de Literatura3 4 al que fue candidato durante casi treinta años, Borges siempre soñó con que la posteridad le perdonara sus errores y le concediera la gloria de que se lo recordase por sus mejores textos.

En 1971 Borges publicó en Buenos Aires el cuento largo titulado El congreso. Al año siguiente viajó a Estados Unidos, donde recibió numerosas distinciones y pronunció conferencias en diversas universidades. A su regreso a Buenos Aires publicó el libro de poemas El oro de los tigres y el 24 de agosto, día de su cumpleaños, recibió un homenaje singular: la publicación en forma privada de su cuento El otro. En 1973 fue declarado Ciudadano Ilustre de la Ciudad de Buenos Aires y, paralelamente, solicitó su jubilación como director de la biblioteca nacional. En 1973 reunió por primera vez en un volumen sus Obras Completas, editadas por Emecé.

En Milán, Franco Maria Ricci publicó el cuento El congreso en una edición lujosísima con letras de oro. El libro de poesía La rosa profunda y la colección de relatos El libro de arena se publicaron en 1975, junto con la recopilación Prólogos. Se estrenó además la película El muerto, sobre un cuento homónimo, dirigida por Héctor Olivera.

Ante una nueva victoria del peronismo, Borges insistió en recordar al primer gobierno de Perón como "los años de oprobio". En 1975 falleció su madre, a los noventa y nueve años. A partir de ese momento Borges realizaría sus viajes junto a una ex-alumna, luego secretaria y —por último, en la senectud de Borges— su segunda esposa, María Kodama.

En 1986, al conocerse enfermo de cáncer y temiendo que su agonía fuese un espectáculo nacional,34 fijó su residencia en Ginebra, ciudad a la que lo unía un profundo amor y a la cual Borges había designado una de mis patrias. El 26 de abril se casó —por poderes— con María Kodama, según Acta de esa fecha labrada en Colonia Rojas Silva, Paraguay. Falleció el 14 de junio de 1986 a los 86 años víctima de un cáncer hepático y un enfisema pulmonar.


Sergio Ramirez premio Bienal de Novela "Mario Vargas Llosa"

El escritor nicaragüense Sergio Ramirez se alza con el premio de la VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa con su obra "El caballo dora...