Mostrando entradas con la etiqueta The Beatles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta The Beatles. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de diciembre de 2020

1980 The dream is over

 


El 8 de diciembre de 1980, en puertas del edificio Dakota ubicado en la calle 72 de Manhattan en la ciudad de Nueva York, acaecería un terrible asesinato que marcaría a toda una generación. John Lennon, fundador de Los Beatles moría baleado por un desquiciado fan Mark David Chapman.

Chapman, nacido en Forthh Worth (Texas) en 1955, era hijo de un militar de la Fuerza Aérea y de una enfermera. La infancia que vivió fue difícil siendo marcada por malos tratos, abusos sexuales y bullyuing. A sus 18 años años se convierte al protestantismo y se matricula en una universidad presbiteriana.

Chapman  arrastra problemas piscológicos, cargando consigo tres obsesiones: los Beatles y Lennon, su fe cristiana y en especial  “El guardián entre el centeno” del escritor J.D. Salinger.

The Catcher in the Rye o El Guardián en el Centeno, se publicó en 1951 en los Estados Unidos. La obra, narrada con la técnica del narrador intradigético o narrador en primera persona o narrador interno, cuenta la historia de Holden Caufield, protagonista de la novela, quien se ha convertido en un ícono de la rebeldía adolescente. Caufield es un joven neoyorquino que es expulsado de la preparatoria Pencey por sus malas notas en sus estudios y con el historial de haber sido expulsado de varios colegios sobre sus espaldas. La obra narra el escape de Holden de su ciudad, sus aventuras nocturnas,  la relación con su hermana menor, y el hecho de estar enfermo en una institución.

La novela de Salinger ha influido notablemente en la cultural popular encontrándose muchas canciones de rock y pop basadas en la misma como Catcher in te rye  de Guns N´ Roses; Get it Right de The Offspring, Shadrach de Beastie Boys, Who wrote Holden Caulfield de Green Day.

El fatídico 8 de diciembre de 1980, Chapman había comprado un ejemplar del libro de Salinger escribiendo en él “esta es mi declaración”. A las 10.50 p.m. la pareja Lennon-Ono regresaba a su domicilio de su estudio de grabación; John pasó junto a Chapman mirándolo brevemente, o reconociéndolo por el autógrafo dedicado horas antes,  John continuo su camino. Entonces Chapman apunta a su espalda y dispara. El primer disparo pasa cerca de la cabeza de Lennon, el segundo  y el tercer disparo impactan en la humanidad del cantante en el costado izquierdo de su espalda, un cuarto y un quinto disparo lo hieren en el hombro izquierdo. Tres de las balas atraviesan al músico; uno de los siete disparos perfora la aorta. Luego de matar a Lennon, sacó la novela y se quedó leyendo hasta que llegó la policía y lo arrestó. En su declaración de tres horas ante la policía diría: “estoy seguro de que la mayor parte de mí es Holden Caulfield, el personaje principal del libro. El resto de mi debe ser el diablo.” Lennon es declarado muerto a las 11.15 p.m.

¿Qué relaciona a Chapman, Lennon, Salinger y Caulfield? Los cuatro en su juventud fueron adolescentes sarcásticos, rebeldes e inconformes así como inadaptados a su entorno social, tenían comportamientos irreverentes hacia sus mayores; fueron expulsados de sus colegios; consideraban que los habitantes del mundo eran idiotas.

Chapman confesaría al diario The Telegraph que asesinó a Lennon porque “…era muy, muy, muy famoso y esa es la única razón. Yo estaba muy, muy, muy concentrado en buscar la gloria personal”

“El guardían en el centeno” es un libro iniciático que logra hacer que te identifiques con el protagonista Holden Caulfield y sus aventuras de joven de rebelde, pero, como dicen muchos lectores y conocedores de la obra, eso está bien cuando eres un adolescente en busca de adrenalina, no cuando llevas años haciendo declaraciones a Impuestos Nacionales, si este  fuera el caso, eres un paciente psiquiátrico como Chapman.

Ese 8 de diciembre para muchos culminó un sueño, the dream is over.

El 8 de diciembre de 1980, en puertas del edificio Dakota ubicado en la calle 72 de Manhattan en la ciudad de Nueva York, acaecería un terrible asesinato que marcaría a toda una generación. John Lennon, fundador de Los Beatles moría baleado por un desquiciado fan Mark David Chapman.

Chapman, nacido en Forthh Worth (Texas) en 1955, era hijo de un militar de la Fuerza Aérea y de una enfermera. La infancia que vivió fue difícil siendo marcada por malos tratos, abusos sexuales y bullyuing. A sus 18 años años se convierte al protestantismo y se matricula en una universidad presbiteriana.

Chapman  arrastra problemas piscológicos, cargando consigo tres obsesiones: los Beatles y Lennon, su fe cristiana y en especial  “El guardián entre el centeno” del escritor J.D. Salinger.

The Catcher in the Rye o El Guardián en el Centeno, se publicó en 1951 en los Estados Unidos. La obra, narrada a con la técnica del narrador intradigético o narrador en primera persona o narrador interno, narra la historia de Holden Caufield, protagonista de la novela, quien se ha convertido en un ícono de la rebeldía adolescente. Caufield es un joven neoyorquino que es expulsado de la preparatoria Pencey por sus malas notas en sus estudios y con el historial de haber sido expulsado de varios colegios sobre sus espaldas. La obra narra el escape de Holden de su ciudad, sus aventuras nocturnas,  la relación con su hermana menor, y el hecho de estar enfermo en una institución.

La novela de Salinger ha influido notablemente en la cultural popular encontrándose muchas canciones de rock y pop basadas en la misma como Catcher in te rye  de Guns N´ Roses; Get it Right de The Offspring, Shadrach de Beastie Boys, Who wrote Holden Caulfield de Green Day.

El fatídico 8 de diciembre de 1980, Chapman había comprado un ejemplar del libro de Salinger escribiendo en él “esta es mi declaración”. A las 10.50 p.m. la pareja Lennon-Ono regresaba a su domicilio de su estudio de grabación; John pasó junto a Chapman mirándolo brevemente, o reconociéndolo por el autógrafo dedicado horas antes,  John continuo su camino. Entonces Chapman apunta a su espalda y dispara. El primer disparo pasa cerca de la cabeza de Lennon, el segundo  y el tercer disparo impactan en la humanidad del cantante en el costado izquierdo de su espalda, un cuarto y un quinto disparo lo hieren en el hombro izquierdo. Tres de las balas atraviesan al músico; uno de los siete disparos perfora la aorta. Luego de matar a Lennon, sacó la novela y se quedó leyendo hasta que llegó la policía y lo arrestó. En su declaración de tres horas ante la policía diría: “estoy seguro de que la mayor parte de mí es Holden Caulfield, el personaje principal del ibro. El resto de mi debe ser el diablo.” Lennon es declarado muerto a las 11.15 p.m.

¿Qué relaciona a Chapman, Lennon, Salinger y Caulfield? Los cuatro en su juventud fueron adolescentes sarcásticos, rebeldes e inconformes así como inadaptados a su entorno social, tenían comportamientos irreverentes hacia sus mayores; fueron expulsados de sus colegios; consideraban que los habitantes del mundo eran idiotas.

Chapman confesaría al diario The Telegraph que asesinó a Lennon porque “…era muy, muy, muy famoso y esa es la única razón. Yo estaba muy, muy, muy concentrado en buscar la gloria personal”

“El guardían en el centeno” es un libro iniciático que logra hacer que te identifiques con el protagonista Holden Caulfield y sus aventuras de joven de rebelde, pero, como dicen muchos lectores y conocedores de la obra, eso está bien cuando eres un adolescente en busca de adrenalina, no cuando llevas años haciendo declaraciones a Impuestos Nacionales, si este  fuera el caso, eres un paciente psiquiátrico como Chapman.

miércoles, 30 de enero de 2019

50 años del concierto en la azotea

En la azotea del edificio signado con el N°3 de Savile Row en Londres, el 30 de enero de 1969 se realizaría el último concierto de la mayor banda de rock que hubiera conocido el mundo: The Beatles. Luego de casi tres años de su último concierto realizado en San Francisco (Estados Unidos, 1966), y posterior a su último disco de estudio "Revolver" los cuatro de Liverpool dejaron de hacer giras. Las conjeturas de los fans y de la prensa indicabann que por esos días existián tensas relaciones entre los miembros de la banda, presiones generadas por las actuaciones o la necesidad de llevar una vida más tranquila.  Los miembros de la banda decidieron ingresar a los estudios musicales para realizar una última grabación, para ello eligieron los estudios de Twickenham, un espacio frío y pequeño al que no se encontraban acostumbrados.
Por esos días, John y Yoko Ono se encontraban atravesando una adicción a drogas por las cuales demostraban poco o nulo interes por la música de la banda; Harrison sentía ninguneo hacia su virtud compositora dando como resultado su decisión de alejarse del grupo y la respuesta irónica de Lennon de cambiarlo por Hendrix o Clapton; finalmente, nada de aquello ocurriría.
La relación de los miembros de la banda mejoraria con el traslado a los estudios de propiedad del grupo (Apple) y la participación de Billy Preston (pianista amigo desde Hamburgo) a invitación de Harrison.
Para realizar el concierto se tuvieron ideas como el de efectuarlo en las pirámides de Egipto, en hospital de niños, finalmente se decidió realizarlo en la azotea del edificio de Apple.
El concierto duró 42 minutos hasta que la policía londinense les negó la posibilidad de seguir tocando. El mismo fue filmado por el cineasta Michael Lindsay-Hogg para el proyecto "Let it be". Las piezas musicales que se tocaron ese día fueron las que Los Beatles estuvieron ensayando en días previos:
  1. "Get Back"
  2. "Don't Let Me Down"
  3. "I've Got a Feeling"
  4. "One After 909"
  5. "Dig a Pony"
  6. "Get Back"
El concierto en la azotea fue el último de Los Beatles, dejando sus huellas e influencia en programas como The Simpsons.

viernes, 26 de mayo de 2017

50 años del Sargento Pimienta



El 26 de mayo de 1967 The Beatles grabaría el que sería uno de los mejores discos de estudio de su trayectoria profesional: Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. En este album los cuatro de Liverpool experimentaran con nuevas tecnologías de grabación en estudio, se nota madurez en sus composiciones que de algún modo ya demostraron en el album Revolver. Podemos apreciar el surgimiento del rock psicodélíco, y la influencia del Pet Sounds de los Beachs Boys, el uso de instrumentos propios de una sinfónica como acompañamiento de los temas, entre otros; un hito de este disco será su portada, diseñada por el artista pop Peter Blake, donde se aprecia a los Beatles con traje de sargentos delante de una pléyade de famosos de la época. La revista Rolling Stone en el 2003 lo rankeó en el puesto N° 12 de su 500 Greatest Albums of All Time.




viernes, 8 de mayo de 2015

45 años Let it be


 
Pasaron 45 años de la última grabación de los Beatles y del comienzo de su alejamiento. Sin mas que decir pasemos a la nota que recuerda esos días.
En enero de 1969 Paul McCartney alquiló los estudios de Twickenham para empezar las sesiones que darían pie al disco póstumo de los Beatles «Let It Be». Los de Liverpool acababan de sacar un LP doble, «The Beatles» (el conocido álbum blanco), que les había forzado a un fuerte ritmo de trabajo y también a las primeras discusiones serias en el grupo. Seguían también el espíritu de la vuelta al Rock en vivo, representado en aquel tiempo por el Festival de Monterrey e iniciativas como el programa «Rock and Roll Circus» de los Rolling Stones en 1967 y 1968 respectivamente. El cambio de la psicodelia de estudio, de la cual los Beatles habían sido pioneros con Sgt. Pepper, a un estilo más desnudo fue representado por el seminal disco «Music from Big Pink» de The Band. Así, McCartney quiso que los Beatles dejaran de regrabar una y otra vez para apostar por un sonido en vivo. Lennon, en principio, apoyó esta idea, ya que su nueva pareja Yoko Ono le hizo adentrarse en la escena de la música experimental. Lennon afirmó en retrospectiva que «A Paul se le ocurrió la idea de que primero ensayáramos, a lo Simon y Garfunkel, en busca de la perfección. Y, naturalmente, nosotros somos unos vagos de mierda que llevamos veinte años tocando, no te jode. No estábamos motivados». La memoria del guitarrista de la banda, George Harrison, coincide con el testimonio de Lennon y recuerda que «los estudios de Twickenham eran muy fríos y no una atmósfera agradable para trabajar, así que los abandonamos para ir a la sede Apple en Saville Row, donde instalamos un estudio». George deja la banda Harrison en esta atmósfera llegó a abandonar las sesiones el 10 de enero, luego de una discusión con McCartney respecto a la ausencia de guitarra principal en la canción «Two of Us». Luego de una semana ensayando con Yoko Ono como improvisado cuarto miembro, y con versiones de canciones como «A Quick One: While He’s Away» de los Who debido al recuerdo pesaroso de George, el grupo volvió a juntarse el 22 de enero en el edificio Apple de Saville Row. Lo que se encontraron allí fue un estudio realizado por el griego Alexis Mardas (conocido como «Magic Alex») totalmente inútil, por lo que debieron contactar con su productor George Martin para alquilar una mesa de mezclas conveniente. Ante el mal ambiente, Harrison trajo al estadounidense Billy Preston, ya que afirmaba que era «interesante ver lo educada que es la gente cuando traes un invitado, porque no quieren que todo el mundo se entere del mal genio que tienen». En los estudios de Apple las canciones comenzaron a fluir y en torno a una improvisación McCartney compuso «Get Back» y pudo terminar «I've Got a Feeling» con un pequeño trozo de John Lennon. Muchas canciones del futuro «Abbey Road», que se lanzó antes que «Let It Be», fueron ensayadas en este periodo. El concierto del tejado Ante la mejora de las sesiones y el clima de trabajo, el colofón fue el improvisado concierto en el tejado de los cuatro de Liverpool. Ringo Starr recoge muy bien el espíritu de ese concierto al decir que «el plan era tocar en directo en alguna parte, y estábamos pensando en dónde hacerlo: -Oh, en el Palladium o el Sahara-. Pero teníamos que habérnoslo llevado todo y decidimos rápido: -Vamos a la azotea-». Allí tocaron «Get Back», «Don’t Let me Down», «Dig a Pony» y «One After 909». Las sesiones, que finalizaron los días posteriores con la grabación de las recordadas canciones de piano de Paul «Let it Be» y «The Long and Winding Road», acabaron dando varios sencillos de éxito. Ahora bien, el disco hubo de esperar hasta mayo de 1970, ya que Paul McCartney y John Lennon se pelearon por el resultado final. Recuerda Paul que «Cuando hicimos Let It Be lo grabamos primero con Glyn Johns, que había hecho una mezcla muy desnuda, muy honesta, pero que me encantaba». Lennon consideró que casi dejó que saliera esa versión, que llegó a citar como «la peor mierda jamás grabada», para romper el «mito». Al final las grabaciones acabaron en el productor de prestigio Phil Spector en 1970, que las «reprodujo» con unos arreglos contrarios al espíritu original del proyecto. Estos cambios, muy cargados (incluían una orquesta y coros), fueron claves para que McCartney dejara la banda en abril de ese mismo año 70. La venganza final de Paul fue relanzar el disco sin arreglos en 2003 bajo el título «Let it Be Naked». Fuera de estas polémicas, el disco dejó verdaderos clásicos del pop como «Let it Be» y también divertidas parodias del emergente rock de raíces como «Get Back». Como dijo McCartney al productor Glyn Johns en los últimos días de las sesiones: «Te lo dije. Somos como el buen vino, mejoramos con el tiempo».

sábado, 19 de octubre de 2013

Los últimos estertores de los Beatles

Foto El País
Alejándonos un momento de los temas meramente literarios, ponemos a consideración un artículo interesante sobre la última sesión de fotos del cuarteto de Liverpool, dice la nota de El País:

Ay, los últimos años de los grupos. Todo se complica en esos momentos finales, cuando las tensiones internas son ya irreprimibles, el más mínimo roce levanta una ampolla y no se puede pisar sin que explote una mina. Lo curioso es que de esos estertores en los que todo indicaría que nada puede funcionar surgen obras apreciables. Pasa en más ocasiones de las que parecería usando el sentido común. Incluso, a veces, del crepúsculo surge una obra maestra, como Abbey Road, el último disco que grabaron los Beatles y que mañana se puede comprar por 9,90 euros en una versión remasterizada junto con EL PAÍS. Sí, el último. Porque aunque fuera el penúltimo disco de los Beatles en ver la luz, Abbey road fue el último en ser grabado. Casi un milagro, vistas las circunstancias en las que se concibió. En 1969 los Beatles eran un grupo partido. Las sesiones de Get back, que darían lugar al álbum póstumo del grupo, Let it be, habían acabado en desastre. George Harrison ya había amagado con irse; Lennon, que tenía la cabeza —y casi el cuerpo— más fuera que dentro había propuesto continuar con Hendrix o Eric Clapton en su lugar. Solo Paul McCartney apostaba por seguir adelante. Con él al mando, claro. Finalmente Harrison reculó y volvió a las duras sesiones de un disco que empezó siendo el intento de retomar la energía rock de sus comienzos (de ahí lo de Get back, volver) y terminaría siendo la constatación de que no había futuro juntos (Let it be, déjalo estar). Era imposible volver atrás. Habían pasado solo seis años y medio desde la publicación de Please please me, pero para los Beatles ese periodo equivale al de una era geológica. De la nada a ser estrellas, “mas grandes que Jesús”. Con una tragedia que marca el comienzo del fin:la repentina muerte, en agosto de 1967, de Brian Epstein, el manager del grupo, dejó un vacío que apuntaba a desastre. La desaparición de la persona que había llevado todo, desde la intendencia diaria hasta la fundación de Apple, la intentó cubrir McCartney y no todo el mundo lo aceptó bien. El que menos Harrison, que pensaba que no era apreciado por el tándem compositor. Pero eran todavía jóvenes: —George tenía 26, Paul, 27; John, 28 y Ringo, 29— y si no podían ser los chavalitos de Liverpool del 62, podían volver a ser la banda creativa y unida de 1965.

Lee toda la nota aquí

miércoles, 12 de junio de 2013

Ringo Starr publicará un cuento infantil

Ringo Starr, baterista de los Fab four, presentará en octubre su cuento infantil "Octopu´s garden" basado en la canción homónima del álbum "Abby Road", dice la nota:
Ringo Starr cumplirá el 7 de julio 73 añazos, pero está en plena forma. Ayer se inauguró en el Museo del Grammy de Los Ángeles la muestra «Ringo: paz y amor», dedicada a su vida y su obra. También ayer se publicaba en edición digital (la impresa llegará en diciembre) de «Photograph» un libro con fotografías suyas inéditas de los Beatles. Pero hay más. Según ha anunciado la editorial Simon & Schuster, en octubre (en enero en los Estados Unidos) llegará a las librerías otro libro del batería. Se trata de una publicación infantail y llevará por título «Octopus’s Garden» («El jardín del pulpo»), que será ilustrado por Ben Cort. El libro toma su nombre de una canción homónima que Ringo escribió para los Fab Four y que se publicó en el año 1969, dentro del «Abbey Road». La idea nació una año antes cuando Starr navegaba por la costa de Cerdeña. Durante la travesía, Ringo no quiso comer un plato de pulpo, y entonces el capitán le relató una leyenda marinera según la cual los pulpos viajaban y viajaban a lo largo y ancho del mar recolectando piedras y objetos brillantes con los que construían jardines. Al batería le encantó la historia y la convirtió en una canción.

viernes, 24 de agosto de 2012

A festejar el jubileo de los Beatles

Babelia, la revista cultural de El País de España, publica varios artículos relacionados con los 50 años de The Beatles. Recordemos que un 18 de agosto de 1962 se presentaban en Liverpool juto con su nuevo baterista Ringo Star, empezaba la magia de los "Fab Four", dice la nota:

El pistoletazo de salida fue el 18 de agosto. Ese día se cumplieron 50 años de la primera aparición de Ringo Starr como batería oficial de The Beatles. “Había tocado con ellos antes, pero no como miembro de pleno derecho”, explica Dave Jones, uno de los cuatro copropietarios de The Cavern, el mítico club de Liverpool asociado para siempre al grupo. El matiz —no fue exactamente la primera aparición— es importante, porque los fans del cuarteto son quisquillosos hasta el extremo y no perdonan deslices en los datos relacionados con su objeto de adoración. Pero en el particular baremo de importancia beatlemaniaca ese detalle no resta importancia a la fecha, la amplifica: “Fue el comienzo de lo que el mundo conocería después como los Fab Four”, resume este antiguo taxista sentado en una mesa de The Cavern Pub, un local creado en los noventa como extensión del club original, situado justo enfrente. Es el epicentro de Mathew Street, “el lugar de nacimiento de los Beatles”, según reza una pancarta colocada en lo que ahora es un remedo de parque temático a mayor gloria de Paul, John, George y Ringo, lleno de pubs, tiendas de recuerdos y bustos de dudoso acabado. Y estos días es el corazón de la International Beatle Week (I.B.W.). “Una celebración anual de la música y la herencia de un grupo que ya es un fenómeno global”, explica Jones, que es uno de los directores del evento. “Esta edición va a ser de locos”. La I.B.W. se celebra cada agosto desde hace más de 30 años y es el cénit anual de la estructura que se ha establecido en la ciudad para recordar (y rentabilizar) al grupo, que ya de por sí es llamativa. Del aeropuerto John Lennon Imagine al apartamento flotante pintado como el submarino amarillo (y disponible para alquiler) atracado en el remozado muelle de una ciudad cuyo puerto corre el riesgo de perder el estatus de Patrimonio de la Humanidad si continúa con su plan urbanístico actual, Los Beatles están en cada rincón. Hoy son el gran tesoro local. “Abrimos todos los días menos el de Navidad. Dedicamos 364 días del año a los Beatles y uno al Señor. Y creo que el buen dios está satisfecho con el reparto”, bromea el dueño de The Cavern. Pero se conmemora medio siglo de los Beatles. Y eso ha disparado los eventos. Se estima que este fin de semana visitarán la ciudad entre 350 y 400.000 turistas. La I.B.W. coincide con The International Beatle convention, en el Hotel Adelphi. A lo que hay que añadir el Port Sunlight Summer festival, una feria veraniega que se celebra en el pueblo donde Ringo tocó como miembro de The Beatles por primera vez. Así que han cambiado la fecha y añadido a los cien puestos de artesanos y el show de moda vintage un escenario consagrado a The Beatles. Lo principal es el Mathew Street festival, el certamen musical gratuito al aire libre más grande de Europa, que atrae a 200.000 personas, según citan los medios locales. Aunque no sin polémica. “Ha crecido mucho en los últimos 20 años y hay un gran descontento local, ya que no reconoce la música contemporánea y llena múltiples escenarios con bandas de homenaje de todos los sabores disponibles. Es todo un acontecimiento, pero es insoportable. El alcohol es mucho más importante que la música”, dice Daniel Hunt, productor y componente de Ladytron, banda local de proyección internacional. Jones, sin embargo prefiere centrarse en lo positivo. “Únicamente por los Beatles vendrán unas 50.000 personas”, comenta cuando en The Cavern ya ha empezado el primer concierto de la semana: The Cavern Club Beatles, cuatro músicos locales entre los 26 y los 37, que son la banda residente del lugar. The Cavern abre 364 días al año. Solo se cierra el culto en Navidad Hasta el lunes actuarán en total 60 grupos de los cinco continentes. Esta primera noche, la más modesta, los hay venidos de Canadá, como The Sutcliffes; de Argentina, The Merseybeats, un cuarteto que ganó su derecho a participar en el festival al vencer en el concurso que organiza la franquicia bonaerense de The Cavern. De Turquía proceden Meat The Beatles, sexteto de Estambul, con un guitarrista excepcional que, hay que reconocerlo, clava el solo de George Harrison en While my guitar gently weeps. Los fans de todo corazón como Hans Roosenbrand, un holandés de 63 años que lleva viniendo desde 1981, se mezclan con turistas que solo quieren coleccionar otra foto pintoresca y que un minuto después de bajar los cinco tramos de escaleras vuelven a subir agobiados por el calor que se acumula en ese sótano. Aquí es más fácil encontrar un mayor de 60 que un menor de 30 y si hay alguien que no ha cumplido los 20 lo más seguro es que venga acompañado de sus padres. Hay excepciones, como George y Nick, un par de chavales de Birminghan, que con 18 hacen noche en Liverpool para rendir culto a los Beatles, de camino al concierto en Dublín de su banda favorita: Kasabian; o esa chica de 19, con la cara de George Harrison tatuada en el brazo izquierdo, y que pasa la noche bailando cada una de las canciones, ajena a que es el centro de todas las miradas masculinas. También hay quien aprovecha para hacer negocio, como los socios de una empresa de memorabilia que vende reproducciones facsímiles del contrato original de Brian Epstein con The Beatles. 10.000 ejemplares a 50 libras (63 euros) cada uno. Esta es solo la primera de las fechas señaladas. Desde su separación en 1970, cada una de las acciones que realizaron los Beatles durante su existencia ha sido desmenuzada y diseccionada hasta convertir todo en una efeméride. “Durante los próximos nueve años, podríamos estar celebrando el cincuenta aniversario de algo todos los días. Porque casi todos los días mientras estuvieron activos hicieron algo que se ha revelado histórico”, asegura Dave Jones. Y enumera: “El 18 de agosto, la entrada de Ringo. El 19, la primera vez que tocaron en The Cavern con Ringo. Hoy [miércoles 22] es el 50º aniversario de la primera vez que la televisión grabó a The Beatles tocando en directo, que también es la única vez que una cadena registró al grupo en The Cavern. Esta fue una semana crucial para el grupo”. Crucial como otras tantas. En octubre es el aniversario de la publicación del sencillo Love me do. “Creo que preparan para ese día batir el récord Guinness de mayor cantidad de gente junta cantando una canción de los Beatles. Ahora está en seis mil y pico”, dice Philip Coppell, uno de los numerosos guías que ofrecen a los turistas visitas a los lugares santos del culto. El Magical Mistery Tour pasa por sus hogares de infancia, por Penny Lane, por Strawberry Field y por cualquier sitio con una mínima relación con el grupo. Para que se hagan una idea, estos tours pueden incluir, por ejemplo, una parada exprés en la catedral de Liverpool ¿La razón? “Paul McCartney intentó ser parte del coro infantil. Pero fue rechazado porque no sabía leer partituras”, explica Copell, que además de guía asegura ser el presidente de la asociación ciudadana que consiguió detener el derribo de la casa en la que nació Ringo Starr, un adosado vacío, dentro de una calle fantasma de un barrio obrero de Liverpool. Esa ruina no ha sido adquirida aún por National Trust, institución que protege el patrimonio británico, como los hogares infantiles de Lennon y McCartney. Al pasar por el de Harrison, Coppell ruega silencio. “En la casa vive una señora. Por cierto, a veces se hace pasar por la tía de George”. Esa es una de las ironías de este asunto. Exceptuando a McCartney, que sigue manteniendo una estrecha relación con la ciudad —“Tiene muchísima familia aquí. Si alguien le dice que es primo de Paul, posiblemente sea cierto, hay alrededor de 100 en Liverpool”—, el resto de The Beatles dejaron la ciudad a mediados de los sesenta para no volver. “Ringo hace mucho que vive en Los Ángeles”, dice Copell del otro supervivente del grupo. “Sus hijos son californianos, y él no tiene apenas lazos familiares con la ciudad. Pero doy gracias a dios porque los Beatles fueran de Liverpool”. Comprensible gratitud.
Los Beatles en imágenes

miércoles, 6 de junio de 2012

Tema "Love me do" de los Beatles cumple 50 años

Una de las primeras composiciones del dúo Lennon/McCartney, lanzada como sencillo junto a "P.S. I love you" en su primera versión británica, cumple 50 años de haber sido editada, dice la nota de Página Siete:
Liverpool se viste de gala con múltiples festejos por el 50 aniversario de Love Me Do, el primer sencillo de Los Beatles, grabado por primera vez el 6 de junio de 1962 y el tema que los catapultó al estrellato mundial. Aunque el legendario cuarteto formado por Paul McCartney, Ringo Starr, John Lennon y George Harrison nació en 1960, fue dos años después cuando se considera el aniversario oficial de su fundación. Fue en 1962 cuando se incorporó a la banda uno de sus principales miembros, el batería Ringo Starr -quien, junto con McCartney, es el único componente vivo- y el pegadizo Love Me Do comenzó a sonar en las emisoras de radio. A esa alegre canción, que orbita alrededor de dos simples acordes, debe el grupo su fama planetaria: Los Beatles dejaba de ser “un grupo de la zona” para que sus melodías fueran reconocidas más allá del condado de Merseyside. “Ese tema (extraído del álbum debut Please, Please Me) fue el que les hizo famosos en todo el mundo”, aseguró a EFE Jerry Goldman, director gerente de The Beatles Story, un centro que lleva 22 años dedicado a narrar de forma gráfica la evolución del cuarteto. “Antes de esa canción, Los Beatles sólo eran un grupo bastante popular en el área (de Liverpool) pero que nadie más conocía fuera de esta ciudad”, agregó. También George Martin, su legendario productor, apodado “el quinto Beatle”, recordó en alguna ocasión el curioso proceso de gestación de Love Me Do, que se grabó en tres ocasiones con distintos músicos a la batería. En un principio fue Pete Best quien se sentó con las baquetas. Fue el 6 de junio de 1962 y esa grabación formó parte de una audición para EMI en los estudios londinenses de Abbey Road, lugar de culto para cualquier fan que se precie. El 4 de septiembre de ese año, cuando Ringo Starr ya había reemplazado a Best, se grabó una nueva versión para regresar a los estudios el día 11 y grabarlo de nuevo, ahora con Andy White a la batería y Starr relegado a la pandereta. En The Beatles Antology -documental de ocho episodios, tres álbumes y un libro monográfico- se explica que ese sencillo fue uno de los primeros escritos a medias por el célebre tándem Lennon y McCartney, aunque a este último se le atribuyen más estrofas. Celebraciones Dada la relevancia de la banda, 2012 es un año especial para Liverpool, que honra a sus “cuatro fabulosos” con un despliegue de actividades conmemorativas. En los actos previstos participarán, entre otros, la Royal Philarmonic Orquestra, que interpretará temas de Lennon y McCartney, y el mítico club The Cavern, que vio crecer a los músicos, se volcará con la programación de conciertos tributo. Pero la “guinda” de las conmemoraciones será el 5 de octubre, fecha en la que Love Me Do salió al mercado, si bien los actos previstos para entonces están aún recubiertos de misterio.
Más información en:
Biografía de los Beatles
Historia de Love me do
Letra de Love me do

jueves, 17 de mayo de 2012

Los Beatles...al revés

Fotografía de Iain Macmillan que subasta la galería Bloomsbury / BLOOMSBURY


Una foto poco conocida de la mítica banda británica será subastada, como se aprecia en la foto son los miembros de la banda cruzando Abbey Road al revés, dice la nota:
Si usted tiene al menos 12.000 euros que gastar en una fruslería y es fanático de los Beatles, el día 22 de mayo tiene una cita en la galería Bloomsbury de Londres. La prestigiosa casa de subastas ha puesto como precio de salida a una rara foto (46.4 x 45.7cm) del cuarteto de Liverpool la cantidad de 11.298 euros (9.000 libras esterlinas). La imagen, tomada por Iain Mcmillan en 1969, resulta curiosa: en ella se ve a los cuatro integrantes de la banda cruzando el mítico paso de peatones de Abbey Road pero en el sentido contrario al que se observa en la portada del disco titulado con el mismo nombre. Los músicos grabaron ese LP entre febrero y agosto de 1969 y corresponde al penúltimo que pusieron a la venta antes de separarse. Así que, para esta sesión de fotos, las cosas entre ellos digamos que se podría considerar que estaban un poco tensas. El controlador de Paul McCartney tenía muy claro cómo quería que fuera la imagen y hasta hizo un croquis de ella, según ha contado el ya desaparecido fotógrafo Iain Mcmillan que sólo tuvo los 10 minutos que la policía cortó el tráfico en la calle para tomar la instantánea. Este descarte tiene su morbo puesto que Abbey Road es una de las portadas en las que la leyenda urbana asegura que se escondía el mensaje secreto de que Paul McCartney estaba muerto. Supuestamente era suplantado por un doble según la teoría conspirativa. De ahí que en la foto original él sea el único que va con el paso cambiado, con los pies descalzos y fumando. Aquí, sin embargo, se le ve despreocupado calzando una chanclas como de ir por la playa, no está fumando y, sobre todo, cruza el paso de peatones, como el resto de sus compañeros, de derecha a izquierda. En 1989, Mcmillan intentó poner en palabras la razón del éxito de esta fotografía: "Es una imagen que se ha convertido en un icono de los sesenta. Supongo que lo es. Creo que la razón principal para que sea tan popular reside en su simplicidad. También es una foto en la que la gente se puede ver identificada puesto que se trata de un lugar por el que todavía pueden caminar". Y tanto. Es famosa la cámara web que apunta desde los estudios Abbey Road al paso de peatones y en la que se puede ver cómo es todavía un lugar de peregrinación de miles y miles de fans. Sarah Wheeler portavoz de Bloomsbury en Londres aseguró al diario británico The Guardian: "McMillan tuvo sólo 10 minutos para hacer esta fotografía y sólo pudo hacer siete disparos de los Beatles camiando de un lado al otro del paso de peatones".
Algo más sobre la sesión de fotos pincha aquí

lunes, 2 de abril de 2012

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club 45 años después


45 años después de haber sido publicada la portada del famosos disco de los Beatles Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club, el autor de la portada reedita su obra para celebrar su ochenta cumpleaños, dice la nota de El País:
Por su ochenta cumpleaños, el artista pop Peter Blake se ha regalado la reedición de una de sus obras más icónicas: la portada del disco de los Beatles Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club, publicado en 1967. Gracias a las nuevas técnicas digitales, de ocupar el cuarteto de Liverpool el centro de un nutrido collage a base de los famosos favoritos de la banda —Marilyn Monroe, Marlene Dietrich, Sigmund Freud, Marlon Brando, Karl Marx…— el propio Blake y su familia han pasado a ser los protagonistas de la reunión de caras conocidas, en esta ocasión todas británicas. Entre los sonrientes famosos copiados y pegados sobre un fondo azul se distingue al diseñador Alexander McQueen, la modelo Kate Moss, el artista David Hockney, el arquitecto Norman Foster o la cantante Amy Winehouse. “Tenía una larga lista de gente a la que quería meter, pero no me cabían todos. Creo que es una muestra de la fortaleza de la cultura británica y de su legado de las últimas seis décadas”, ha señalado Blake en declaraciones recogidas por el diario The Guardian. “Monty Phyton se siente muy halagado de que su pie haya sido seleccionado, pero hay mejores partes de su cuerpo disponibles a un precio muy bajo”, ha dicho Terry Jones, uno de los miembros de la formación cómica. La extremidad que se muestra en la nueva portada proviene de la obra Alegoría del triunfo de Venus, del pintor italiano del siglo XVI Bronzino, que Terry Gilliam, otro Monty Python, seleccionó para la ocasión. “Dado que he dedicado una buena cantidad de tiempo a mirar la portada original del Sgt. Pepper's, podrás imaginar lo que significa para mí aparecer en ella”, ha señalado la escritora J. K Rowiling, autora de la saga Harry Potter y también orgullosa protagonista de la carátula. Otros rostros, como los de los cantantes Noel Gallagher, Mick Jagger, Ian Curtis o Paul Weller; el de la diseñadora Vivienne Westwood, la modelo Twiggy o la artista Tracey Emin rellenan la renovada y abarrotada portada.

Sergio Ramirez premio Bienal de Novela "Mario Vargas Llosa"

El escritor nicaragüense Sergio Ramirez se alza con el premio de la VI Bienal de Novela Mario Vargas Llosa con su obra "El caballo dora...